todos. La filosofía y la ciencia, en cambio, miran a los seres por ellos mismos, en particular se dirige a los científicos. En tal caso, dado que el Sabio Corán hace de los seres pruebas y evidencias, la evidencia debe ser aparente para que pueda ser entendida rápidamente desde el punto de vista general. Y dado que la guía del Corán está dirigida a todo las clases de seres humanos, la gente común que forma las clases más numerosas, quiere una guía que sea concisa sin cosas innecesarias que le dan un significado vago y que tenga cosas sutiles utilizando comparaciones y que no cambie cosas que bajo el punto de vista general son obvias en innecesarias o incluso en formas dañinas, para no caer en el error.
Por ejemplo, dice sobre el sol: “El sol es una lámpara giratoria o una linterna”. No habla del sol en sí mismo y de su naturaleza, sino porque es el motivo principal de un orden y centro de un sistema, y el orden y sistema son espejos de la habilidad del Hacedor. Dice: ﴾ اَلشَّمْسُ تَجْر۪ي ﴿ [^5] Es decir, “el sol gira”, para traer a la mente las disposiciones ordenadas del Poder divino en las revoluciones del invierno y verano, del día y la noche con la frase, El sol gira, permite entender el tremendo poder del Hacedor. Por lo tanto, cualquiera sea la realidad de ser giratorio, no afecta el orden, está entrelazado y observado, éste es el propósito. También dice,
[^5]:Corán 36:38
﴾ وَجَعَلَ الشَّمْسَ سِرَاجًا ﴿ [^6] A través de la palabra lámpara, que representa al mundo en la forma de un palacio, y las cosas dentro como decoraciones, necesidades y provisiones preparadas para los seres humanos y otros seres vivientes, deduciendo que el sol es también un candelabro subyugado, hace conocida la misericordia y el otorgamiento del Creador. Ahora mira lo que dice este filósofo necio y parlanchín:
[^6]:Corán 71:16
“El sol es una inmensa masa ardiente en estado líquido”. Hace que los planetas que fueron desprendimientos giren a su alrededor. Su masa es de tal y tal. Es esto, es aquellos”. No permite al espíritu la satisfacción y el cumplimiento del verdadero conocimiento, sólo un miedo terrible y una maravilla que atemoriza. No habla del sol como lo hace el Corán. Puedes entender esto desde el valor de los asuntos de la filosofía, cuyo interior es hueco y cuyo exterior es ostentoso. ¡Así que no se dejen engañar por su
