aceptación de la inexistencia; esto es un juicio. La mente está obligada a trabajar. Entonces un demonio como tú tomas la mente de una persona y luego la conduce a la negación. Y, mostrando lo falso como verdadero y lo imposible como posible por artimañas satánicas como el descuido, la desviación, el razonamiento engañoso, la obstinación, los argumentos falsos, el orgullo, el engaño y el hábito, tú haces que aquellas criaturas desafortunadas de forma humana caigan en la incredulidad traguen la incredulidad y la negación, a pesar de que se compongan de innumerables imposibilidades.
“En cuarto lugar: Además, si se supone que el Corán es la palabra del ser humano, se requeriría imaginarlo como su libro opuesto que ha dirigido evidentemente a los evliyas purificados, veraces y polos espirituales, quienes brillan como estrellas en el cielo del mundo de la humanidad, que ha instruido continuamente cada nivel de la gente de perfección en verdad, justicia, veracidad, fidelidad, fe y honradez, y que ha asegurado que la felicidad de los dos mundos por las verdades de los pilares de la fe y los principios de los pilares del Islam, y por el testimonio de estos logros es la verdad necesariamente veraz, pura, genuina, absolutamente recta y la más seria – se requeriría imaginar, Allah no lo permita, que este Libro estuviera compuesto de las contraposiciones de estas cualidades, efectos y luces. Y esto, es como una colección de fabricaciones y mentiras, esto es un frenesí de incredulidad que hasta avergonzaría a los sofistas, a los demonios y haría que ellos temblaran.
“Y esta imposibilidad requiere una imposibilidad más fea y detestable adicional que Quien, según el testimonio de la religión y la Sharía que él proclamó, y las indicaciones unánimes del temor extraordinario de Allah, la adoración pura y sincera que él demostró a lo largo de su vida, y como lo requieren sus buenas cualidades morales unánimemente atestiguadas en él, y según la afirmación de la gente de la verdad y la perfección a quien él crió, era el más creyente, el más firme, el confiable, y el más veraz, fuera – Allah no lo permita, y otra vez, Allah no lo permita – un incrédulo, que fuera el menos fiable, sin temor de Allah. Imaginar esto requiere imaginar la forma más repugnante de las imposibilidades y perpetrar la clase más inicua y viciosa de desviación.
“En Resumen: Como se declara en el Signo Dieciocho de la Carta Diecinueve, el pueblo, cuyo entendimiento del Corán se gana escuchándolo, y, a modo de suposición, ‘Si el Corán fuese comparado con todos los libros que he escuchado y los otros libros del mundo, no se parecería a ninguno de ellos; no es de la misma clase que ellos, ni está al mismo nivel. El Corán, entonces, es de un grado superior a todos ellos o debajo de todos ellos. Sería imposible que estuviese debajo de ellos, y
