en hospitales, y en prisión debido a sus excesos. En su vejez, llorarán en abundancia con miles de lamentos.
Si, por otro lado, se protegen a sí mismos con las enseñanzas coránicas y las verdades de Risale-i Nur, se transformarán en verdaderos jóvenes heroicos, seres humanos perfectos, musulmanes exitosos y en algunos casos serán gobernantes sobre otros seres animados y el resto del mundo animal.
Sí, cuando un joven en prisión pasa una hora de las veinticuatro de cada día haciendo las cinco oraciones reglamentarias y se arrepiente de los errores que fueron la causa de su desgracia y se abstiene de otros pecados dañinos y dolores, tendrá un gran beneficio para su vida, su futuro, su país, su nación, sus familiares y también ganará con su fugaz juventud de diez o quince años, otra juventud eterna y brillante. Cabe destacar que el Corán de milagrosa exposición y todas las escrituras reveladas, han dado estas verdaderas buenas noticias.
Sí, si tal joven, demuestra a través de la moderación y la obediencia, su gratitud por la agradable y placentera bendición de la juventud, se incrementará y se hará eterna convirtiéndola en un placer. Si lo hace de otra forma será calamitosa y se transformará en algo doloroso y de extrema gravedad, una pesadilla. Lo transformará en un vagabundo, dañino para sus familiares, su país y su nación.
Si el prisionero ha sido sentenciado injustamente, pero realiza las oraciones obligatorias, cada hora será equivalente a un día de adoración, y la prisión será como la celda de un ermitaño y será considerado entre los piadosos ermitaños de la antigüedad, quienes se retiraban a las cuevas para dedicarse a la adoración. Si es pobre, anciano y enfermo y desea las verdades de la fe, bajo la condición de realizar las oraciones obligatorias y arrepentirse, cada hora será equivalente a veinticuatro horas de adoración, y su prisión se transformará en un lugar de descanso para él y para sus amigos allí, quienes cuidarán de él con afecto, será un lugar de amor, entrenamiento y educación. Probablemente estaría más feliz en prisión que en libertad, porque afuera estaría confundido y sujeto a los ataques de los pecados de todos lados. Puede recibir una educación completa en prisión. Al ser liberado, no será un asesino ni estará con ganas de venganza sino que será un penitente, probado por juicio, de buen comportamiento y beneficioso para su nación. En realidad, los prisioneros de Denizle se transformaron extraordinariamente en su comportamiento después de estudiar Risale-i Nur por poco tiempo; algunos que observaron los cambios habían dicho: “estudiar Risale-i Nur por quince semanas es más efectivo que reformarlos y ponerlos en prisión por quince años”.
