adoración al Otorgador de Vida, conocida como los objetivos de la vida, verlos con reflexión, mostrarlos con testimonios.
El séptimo: Al tomar como unidades de medida las muestras pequeñas de los atributos como el conocimiento parcial, el poder, la voluntad dadas a tu vida, es conocer a través de esas medidas los atributos absolutos y las cualidades sagradas del Creador Glorioso. Por ejemplo, por medio de tu poder, conocimiento y voluntad parciales has hecho tu casa de una manera bien ordenada, asimismo deberías saber que el Creador del palacio del mundo es Quien Dispone de él, es Poderoso, Sapiente y Omnisciente al grado extremo, mucho más grande que tu casa.
El octavo: Comprender las palabras relacionadas a la unidad del Creador y a la soberanía del Creador sublimadas por cada uno de los seres de este mundo en su lengua particular.
El noveno: Comprender a través de tu impotencia y debilidad, tu pobreza y necesidad, los niveles del poder Divino y las riquezas de la soberanía. Tal como el placer y los niveles y variedades de alimentos se comprenden a través de los niveles de hambre y de los distintos tipos de necesidad, así también deberías comprender los niveles del infinito poder Divino y las riquezas a través de tu infinita impotencia y pobreza. Los objetivos de tu vida, entonces, brevemente, son asuntos como estos.
Ahora considera la naturaleza de tu vida; su resumen es este:
Es un índice de las maravillas que pertenecen a los Nombres Divinos; una balanza para medir los atributos Divinos; un equilibro de los mundos dentro del universo; una lista del mundo poderoso; un mapa del cosmos; un resumen del vasto libro del universo; un puñado de llaves con las que se abren los tesoros ocultos del poder Divino; y un diseño excelentísimo de las perfecciones esparcidas sobre los seres y adjuntadas al tiempo. La naturaleza de tu vida consiste de asuntos como estos.
Ahora, la forma de tu vida y la manera de su deber es este: tu vida es una palabra inscrita, una palabra de muestra sabiduría escrita con la pluma del poder. La que se ve y la que se oye señala a los Nombres Divinos. La forma de tu vida consiste de asuntos como estos.
Ahora, el verdadero significado de tu vida es este: actuar como un espejo de la manifestación de la unicidad Divina y de la manifestación de Allah. Todo lo que existe necesita de Él sin que Él necesite nada. Es decir, a través de una comprensión abarcativa, como si fuera el punto para focalizar todos los Nombres Divinos manifiestos en el mundo, es ser un espejo del Uno y Único.
