conocimiento de Allah, también demuestran la manifestación de un tipo de vida.
Semejante manifestación de vida, que es la luz emitida por el sol de la vida eterna, no puede estar limitada a este mundo manifiesto, este tiempo presente, esta existencia externa. Por el contrario, cada mundo recibe la manifestación de esa luz según su capacidad, y el cosmos junto con todos sus mundos está vivo y es iluminado por esa luz. Si no, como creen los desviados, debajo de una vida temporaria y aparente, cada mundo sería un cadáver vasto y terrible, una ruina oscura.
Un aspecto amplio del pilar de la fe en la Determinación Divina y el Decreto se entiende, entonces, a través del misterio de la vida y está establecido por él. Tal como la vida y la vitalidad del Mundo Manifiesto y existente, los objetos visibles se vuelven obvios por su orden y las consecuencias de su existencia, así también las criaturas del pasado y del futuro – consideradas como que pertenecen al Mundo de lo Desconocido – tienen una existencia inmaterial y un tipo de vida, y una presencia espiritual en el conocimiento de Allah. El rastro de esta vida y de la presencia, está manifestado y conocido por medio de la Tabla de la Determinación Divina y el Decreto y a través de todas las etapas y circunstancias de sus vidas y existencias externas.
