mundos y de haber viajados por ellos. Tal como estamos seguros, por la información de quienes han venido de allí, que el continente americano existe, a pesar de que no lo hemos visto, así también por la información sobre los ángeles, que tiene la fuerza de cientos de consensos, debemos creer con la misma certeza en la existencia del mundo de la eternidad, el reino del Más Allá, y el Paraíso y el Infierno. Y entonces sí creemos en él.
Además, todas las evidencias que prueban el pilar de “creer en el Decreto Divino”, incluido en el tratado sobre el Decreto Divino, la Palabra Veintiséis, demuestran indirectamente la resurrección de los muertos, el equilibrio de las obras en las balanzas supremas, y la publicación de las páginas de las obras. Porque el registro ante nuestros ojos de los cursos designados de todas las cosas sobre las tablas del orden y el equilibrio, y la inscripción en los cuadernos de las obras de todos los seres con espíritus, y en particular del ser humano, sobre la Tabla Preservada, tal decreto abarcativo y sabia distribución y preciso registro y preservada inscripción seguro puede ser únicamente el resultado de un juicio general en un tribunal supremo establecido para repartir la recompensa y el castigo permanentes. Si no, esa preservación precisa y ese registro abarcativo serían completamente sin También, si no hubiera resurrección, todos los significados certeros del libro del universo, escrito con el lápiz del Decreto Divino, quedarían anulados, lo que es completamente imposible. Es tan imposible como negar la existencia del universo, ciertamente, es un delirio.
En resumen: Con todas sus evidencias, los cinco pilares de la fe exigen que ocurra la resurrección, el Día del Juicio Final, su existencia, la existencia y la apertura del reino del Más Allá, y dan testimonio de ellos y los necesitan.
Así, es porque existen tan vastas e inquebrantables evidencias y pruebas de la resurrección, conformes por completo a su inmensidad, que casi un tercio del Corán de Exposición Milagrosa está formado por la resurrección y el Más Allá, y hace que esa sea la base y la piedra fundamental de todas las verdades y construye todo sobre esto.
(Fin de la Introducción) ∗∗∗
