un minuto o incluso un segundo, el mundo se destruiría, de hecho, chocaría con otro cuerpo celeste y vendría el día del Juicio Final.
En especial, el equilibrio compasivo sobre la faz de la tierra de los nacimientos, muertes, medios de subsistencias y vida de las cuatrocientos mil plantas y animales, muestra a un Zát-ı Adl (Ser Justo) y Rajím (Compasivo) Único de manera tan clara como la luz muestra al sol.
Los miembros, facultades y los sentidos de un solo ser de las innumerables especies, están relacionadas unos con otros con un equilibrio tan fino, que su balance y proporciones muestran a un Sáni-i Adl ü Jakím (Creador Artífice Justo y Omnisciente) tan claramente que es evidente por sí mismo.
Las células y los vasos sanguíneos en los animales, los glóbulos de la sangre y las partículas de los glóbulos, tienen un equilibrio tan fino, sensible y maravilloso que evidentemente demuestra que todos son alimentados y administrados a través del equilibro, ley y orden de un único Jálık-ı Adl ü Jakím (Creador Justo y Omnisciente) que reina por sobre todas las cosas, que tiene la llave de todas las cosas y para quien nada es un obstáculo para transformar cualquier otra cosa, y que dirige todas las cosas tan fácilmente como si fuesen una sola.
Si alguien no cree por considerarlo lejos de la razón que las obras de los genios y de los seres humanos sean pesadas en las balanzas de la Justicia Suprema durante el Juicio Final entonces si observa cuidadosamente este gran equilibrio que ve en este mundo con sus propios ojos, por supuesto no considerá que está lejos de la razón.
¡Oh despilfarrador, pródigo! ¡Oh inhumano, injusto! ¡Oh sucio, impuro y desdichado ser humano!
No has actuado de acuerdo a la economía, limpieza y justicia que son los principios por los cuales actúa todo el universo y todos lo seres, y por lo tanto con tu oposición a todas las cosas eres, en significado, el objeto de su ira y disgusto. ¿En qué te basas para que por medio de tu maldad y desequilibrio, tu desperdicio y suciedad, haces enojar a todos lo seres? Sí, la sabiduría vasta del universo -que es la mayor manifestación del Nombre Divino del Jakím (Omnisciente)- pone en marcha la economía y la falta de pérdidas, ordena la frugalidad. Y la justicia total en el universo procede de la manifestación más grande del Nombre Adl (Justo), administra el balance de todas las cosas e impone justicia sobre el ser humano. Se menciona cuatro veces al equilibrio del mundo, en las aleyas de la Sura al-Rajman:
﴿ وَالسَّمَٓاءَ رَفَعَهَا وَوَضَعَ الْم۪يزَانَ ❀ اَلَّا تَطْغَوْا ف۪ي الْم۪يزَانِ ❀ وَاَق۪يمُوا الْوَزْنَ بِالْقِسْطِ وَلَا تُخْسِرُوا الْميِزَانَ ﴾
Indica los cuatro niveles y las cuatro clases de equilibrio, mostrando su inmensidad y su importancia suprema en el universo. Sí, así como no hay prodigalidad en ninguna cosa, tampoco hay nada verdadero en la injusticia y en desequilibrio.
