Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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o más enfermedades distintas, en un estado desdichado, careciendo de fuerza para hablar y pensar, aún así, esa noche lo siguiente me fue impartido en mi corazón, obligándome: “Hace quince años escribiste Guía para la Juventud por pedido de algunos jóvenes y fue una fuente de beneficio para muchos. Las mujeres, sin embargo, están en mayor necesidad de una guía en este momento”. A pesar de mi extrema debilidad, desdicha e impotencia, frente a esta advertencia escribí muy concisamente en tres puntos algunos asuntos necesarios que ahora les explico a mis benditas hermanas y joven descendencia espiritual.

Primer Punto

PRIMER PUNTO

Ya que uno de los principios fundamentales de Risale-i Nur es la compasión y las mujeres son campeonas de la compasión, ellas están por naturaleza más cercanamente conectadas con Risale-i Nur. Alabado sea Allah, esta conexión natural se siente en muchos lugares. La abnegación dentro de esta compasión no busca nada a cambio y expresa verdadera sinceridad y entonces es de gran importancia en esta época.

Sí, el hecho de que sin querer nada a cambio, una madre sacrificará su espíritu para salvar a su hijo del peligro, como lo requiere su naturaleza y con verdadera sinceridad, muestra que las mujeres son capaces de gran heroísmo. Al desarrollar este heroísmo, pueden salvar sus vidas tanto en este mundo como en el Más Allá. Sin embargo, este atributo importante no se revela bajo la influencia de algunas malas corrientes de pensamiento, si no, se explotaría. Un pequeño ejemplo de cientos es como sigue:

Una madre compasiva soporta todo tipo de abnegación para que su hijo no esté en peligro en esta vida mundanal y deba recibir todo tipo de beneficio y ventaja; lo cría con esto en mente. Pensando: “Mi hijo será un gran comandante”, le da todos sus bienes, lo saca de la escuela del Corán y lo envía a Europa. Pero no se le ocurre que la vida eterna de su hijo está en peligro. Ella intenta salvarlo de la prisión de este mundo y no toma en consideración que esté sentenciado a la prisión del Infierno. Revirtiendo esa compasión innata, ella hace que su hijo inocente sea un solicitante en su contra en el Más Allá, a pesar de que él debería ser su intercesor. La reprenderá diciendo: “¿Por qué no fortaleciste mi fe e hiciste que me perdiera?” En este mundo también, ya que él no recibió una crianza Islámica adecuada, no puede responder a la compasión maravillosa de su madre de la manera que merece; de hecho lo hace muy deficientemente.

Si ella no dirige mal su verdadera compasión y trabaja para salvar a su hijo infeliz del encarcelamiento eterno que es el Infierno y de morir en el extravío, que resultará en la extinción eterna, el equivalente de todas las obras de su hijo pasará al libro de buenas obras de la madre. Y después de su muerte él continuamente le enviará luces a su espíritu con sus buenas obras y en el Más Allá, no será un solicitante sino con todo su espíritu y su vida, será un intercesor para ella y un hijo bendito por toda la eternidad.

Sí, la primera maestra del ser humano y la maestra con más influencia es su madre. En conexión con esto, les explicaré lo siguiente, que siempre he sentido fuertemente en mí mismo:

Tengo ochenta años y he recibido lecciones de ochenta mil personas.

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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