Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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la inexistencia, es el mal y la oscuridad, porque los estados monótonos como la comodidad, el silencio, la tranquilidad y la detención están cerca de la inexistencia y la nada, y hacen sentir la oscuridad en la inexistencia que provoca angustia. Mientras que la acción y el cambio son la existencia y permiten experimentarla. Y la existencia es puro bien, es luz.

Dado que la realidad es así, tu enfermedad ha sido enviada a tu ser como un invitado que debe realizar varias tareas como purificar tu vida como algo valioso, reforzarla y hacerla progresar y hacer que el resto de tus facultades humanas se tornen en ayuda de tu parte enferma y despliegue los bordados de varios Nombres del Hacedor Omnisciente. Si Allah lo desea, realizará sus cometidos de manera rápida y partirá. Y le dirá a la buena salud: “Ven y permanece en mi lugar y realiza tus tareas. Esta es tu casa. Quédate aquí con buena salud”.

Remedio 20

REMEDIO 20

¡Oh enfermo que busca un remedio para su enfermedad!

Existen dos clases de enfermedades. Una es real, la otra imaginaria. Para la real, el Sháfi-i Jakím-i Zulyelal (Sanador Omnisciente y Glorioso) ha acumulado en el mundo que es su poderosa farmacia un remedio para cada enfermedad. Esos remedios requieren las enfermedades. Él creó una cura para cada enfermedad. Es lícito tomar medicinas y usarlas en un tratamiento, pero debemos saber que su efecto y cura provienen de Yenáb-i Jak (Altísimo Verdadero). El da la cura así como también provee la medicina.

Un importante remedio es seguir las recomendaciones de los doctores hábiles que temen a Allah. Porque muchos de los males provienen de los abusos, de la falta de dieta, del libertinaje, de la falta de cuidado, del despilfarro y de los errores. Un doctor creyente ciertamente dará consejos y órdenes dentro de lo que se considera lícito. Prohibirá los abusos y excesos y dará consuelo. Un enfermo que confíe en sus palabras, disminuirá su enfermedad. Le produce alivio en lugar de angustia.

Pero cuando se convierte en una enfermedad imaginaria, la medicina más efectiva es no darle importancia. Si le das mucha importancia crece y aumenta. En caso contrario disminuye y desaparece. Si molestas a las abejas empiezan a dar vuelta sobre tu cabeza. Pero si no se les prestas atención se dispersan. Del mismo modo si se le presta demasiada atención a un pedazo de soga moviéndose en la oscuridad, causará imaginación y ella crecerá el miedo haciendo que salga huyendo como locos. Mientras que si no le da importancia, verá sólo un pedazo de soga y no es una serpiente y reirá de miedo y ansiedad.

Si esta enfermedad imaginaria continúa por largo tiempo, se transforma en realidad. Es una enfermedad perjudicial para las personas que son nerviosas y escépticas. Tales personas hacen un grano, como una montaña y destruyen su fuerza espiritual. Y si encuentran médicos injustos, incompetentes y faltos de compasión, aumenta aún más su temor. Los que son ricos, pierden su riqueza, o bien pierden su inteligencia o su salud.

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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