Me aqueja una enfermedad incurable, ¡que ni siquiera Luqman podría curar! [^1]
[^1]:Es decir, a pesar de que con todas mis fuerzas mi corazón quería que mi cuerpo fuera inmortal, la sabiduría Divina requería que fuera demolido. Me aquejaba una enfermedad incurable para la cual ni siquiera Luqman el Sabio podría encontrarle solución.
Luego, de repente, la luz y la intercesión del Glorioso Profeta (A.S.M.), la lengua, el modelo, el ejemplar, el heraldo y el representante de la Compasión Divina, y el regalo de la guía que le trajo a la humanidad suavizó y curó esa herida que yo había creído incurable e interminable. Convirtió mi desesperación oscura en una esperanza brillante.
Sí, ¡respetados ancianos y ancianas que sienten la vejez como yo! Estamos partiendo, no tiene sentido que nos engañemos. Si cerramos nuestros ojos ante ello, no nos hará permanecer aquí. Hay una movilización. La tierra del Reino Intermedio, que nos parece oscura u llena de separación debido a los delirios lúgubres que surgen de la negligencia y en parte de los extraviados es el lugar de encuentro de amigos. Es el mundo en donde nos encontraremos primero con el Amado de Allah (A.S.M.) y con todos nuestros amigos.
Vamos al mundo de quien cada año, durante mil trescientos cincuenta años, ha sido el gobernante de mil trescientos cincuenta millones de personas y el entrenador de sus espíritus, el maestro de sus mentes y el amado de sus corazones; en cuyo libro de buenas obras, según el significado de
اَلسَّبَبُ كَاْلفَاعِلِ es agregado cada día el equivalente de todas las buenas obras realizadas por su Comunidad; quien es el medio para alcanzar los propósitos Divinos elevados del universo y para la causa del elevado valor de los seres. Cuando él vino al mundo, según Hadices auténticos y un descubrimiento verdadero, exclamó: “¡Mi Comunidad! ¡Mi Comunidad!” Así también en el Juicio Final, cuando todos piensen sólo en sí mismos, nuevamente dirá: “¡Mi Comunidad! ¡Mi Comunidad!”, y con una abnegación sagrada y elevada apresurará con su intercesión a la ayuda de su Comunidad. Estamos yendo a ese mundo, iluminados por las estrellas de incontables evliyas y eruditos purificados que giran alrededor de ese Sol.
Así, el medio de compartir en la intercesión de ese Ser y de beneficiarse de su Luz y de salvarse de la oscuridad del Reino Intermedio, es seguir sus Prácticas Gloriosas.
Cuarta Esperanza
CUARTA ESPERANZA
En el momento en que me acerqué a la ancianidad, mi salud física, que perpetúa la negligencia, se rompió. La ancianidad y la enfermedad me atacaron a la vez. Golpeándome la cabeza, ahuyentaron el sueño. No tenía nada que me atara al mundo, como familia, hijos y posesiones. Habiendo gastado los frutos del capital de mi vida a través del vértigo de la juventud, vi que esos frutos consisten sólo de pecados y errores. Gritando como Niyazi Misrî, dije:
No he concluido ningún negocio; el capital de la vida se perdió todo;
Vine al camino pero toda la caravana se fue, sin percatarme.
