la separación y la muerte, causándote innumerables heridas. Especialmente si no comprendes el Más Allá e imaginas la muerte como la inexistencia eterna, es simple sin embargo, que tu ser, lacerado y herido, sufra enfermedades que están al alcance de este mundo.
Por lo tanto, lo primero que debes hacer es buscar la cura de la fe, que es un droga cierta y un remedio sanador cierto para innumerables enfermedades de tu gran ser espiritual, que se encuentra herido y enfermo. Debes corregir tu fe. El camino más corto para encontrar esa cura es reconocer el poder y la misericordia del Kadír-i Zulyelal (Todopoderoso y Glorioso) por medio de la ventana de tu debilidad e impotencia, que se muestra detrás de la cortina de la negligencia, desgarrada por tu enfermedad física.
Sí, aquel que no reconoce a Allah es afligido con un mundo lleno de calamidades. Mientras que aquel que Lo reconoce está lleno de luz y felicidad espiritual; las percibe de acuerdo a su nivel con la fuerza de su fe. El dolor que resulta de la enfermedad física insignificante se disuelve en el gozo, la curación y el placer inmaterial que nace de la fe y se desvanece.
Remedio 9
REMEDIO 9
¡Oh enfermo que reconoces a tu Jálık (Creador)! El dolor, el miedo y la ansiedad en las enfermedades son porque a veces la enfermedad conduce a la muerte. Superficialmente y bajo una mirada negligente, la muerte es aterradora y las enfermedades que la provocan generan miedo y aprensión.
Así que en primer lugar, debes saber y creer ciertamente que la hora señalada está determinada y no cambia. Aquellos que lloran junto a los que están gravemente enfermos y que tienen un perfecto estado de salud, mueren mientras los que estaban gravemente enfermos se han curado y vivieron.
En segundo lugar, la muerte no es terrible, como aparenta ser superficialmente. Vista bajo la luz del Sabio Corán, en muchas partes de Risale-i Nur hemos demostrado con completa certeza y de forma incuestionable que la muerte para los creyentes es una liberación de la carga de la tarea de la vida y también es un descanso de la adoración, que es la instrucción y el entrenamiento en el examen en el reino del mundo. También es un medio para reunirse con amigos y familiares, cuyo noventa y nueve por ciento ya ha partido hacia el otro mundo. Es un medio para ingresar a la verdadera patria y a la morada eterna de felicidad. También es una invitación de la cárcel del mundo a los jardines del Paraíso. Y es una espera para recibir el salario que le brinda la generosidad del Jálık-i Rajim (Creador Compasivo) por su servicio ofrecido a Él. Ya que la esencia de la muerte es éste, desde la realidad, no se debe considerarla como aterradora, al contrario, se debe considerar como el principio de la misericordia y la felicidad.
Por otra parte, algunas de las personas que son honradas con el amor de Allah, han temido a la muerte, pues no es a causa del terror de la muerte sino debido a que tenían esperanzas de hacer más méritos a través de las buenas obras que realizarían con la continuación de los deberes de la vida.
Sí, para los creyentes la muerte es la puerta que conduce a la misericordia Divina, mientras que para los extraviados es un pozo de oscuridad eterna.
