Y es por este misterio, aquel que adquiere el hábito de seguir las Prácticas del Profeta (A.S.M.) transforma todos sus hábitos en actos de adoración y hace que toda su vida sea fructífera y obtenga recompensas.
Punto 2
PUNTO 2
Imam-i Rabbani, Ahmad Faruqi (Que Allah esté complacido con él) dijo: “Mientras atravesaba las etapas de mi viaje espiritual, vi, que entre los niveles de los evliyas, los más brillantes, espléndidos, sutiles y sensatos eran aquellos que tomaron las Prácticas del Profeta (A.S.M.) como la base de su camino. Aún los evliyas más comunes de este nivel parecían ser más admirables que aquellos grandiosos que figuraban en otros niveles más elevados”.
Sí, Imam-i Rabbani, el Revitalizador del Segundo Milenio (Que Allah este complacido con él) dice la verdad. Aquel que pone a las Prácticas del Profeta (A.S.M.) como los fundamentos de su vida, bajo la sombra del Amado de Allah (A.S.M.) alcanza el rango de ser amado por Allah.
Punto 3
PUNTO 3
Una vez, este pobre Said estaba tratando de salir del viejo Said, su intelecto y su corazón estaban confundidos entre diversas verdades en una terrible tormenta espiritual que resultaba por la falta de una guía y el orgullo de su alma maligna. Ellos eran zarandeados, subiendo y bajando, a veces desde las Pléyades al suelo y a veces del suelo a las Pléyades.
En ese tiempo observé que como la qibla- brújulas que muestran el curso que deben seguir los barcos-, cada uno de los temas de las Prácticas y aún los puntos más pequeños relativos a la conducta, eran como interruptores eléctricos entre innumerables caminos oscuros y peligrosos. Y cuando, en el tiempo de ese viaje espiritual me ví debajo de una alucinante presión abrumada por verdaderas cargas muy pesadas, seguí las Prácticas que se relacionaban con esa situación y experimenté que todas mis cargas me fueron sacadas y me sentí aliviado. A través de someterme a ellas, fui salvado de las dudas y de los escrúpulos, es decir, de ansiedades tales como: “¿me gustaría saber si es esta una acción correcta, es beneficiosa?”. Cuando retiré mi mano, miré y ví que la presión era muy intensa. Había numerosos caminos, pero no se podía saber adonde conducían. La carga era pesada y yo era muy impotente. Mi visión era corta y el camino, oscuro. Cuando seguí las Prácticas del Profeta (A.S.M.), el camino se iluminó y parecía seguro. Experimenté un estado mental en el cual la carga se hizo liviana y la presión desapareció. Y entonces en ese momento confirmé a través de mis propias observaciones lo que había dicho Imam-i Rabbani.
Punto 4
PUNTO 4
Una vez, me vi en un mundo extraño que surgió de un estado espiritual producido por contemplar la muerte y realizar la siguiente afirmación: اَلْمَوْتُ حَقٌّ , desde la fugacidad y lo efímero de este mundo. Me vi como un cadáver parado a la cabeza de tres cadáveres enormes.
Primero: Yo era como una lápida a la cabeza del cadáver inmaterial de todas las criaturas vivientes con las cuales estaba conectado a través de mi vida y que había entrado a la tumba del pasado.
