Como la maquinaria más delicada de una fábrica, los seres y reinos de seres del universo se ayudan entre sí y trabajan para completar las funciones de cada uno. Con su solidaridad y cooperación, al responder a los pedidos de cada uno y al apresurarse a ayudarse entre sí, al abrazarse y estar uno dentro de otro, forman una unidad de existencia según la cual, como los miembros del cuerpo humano, no se pueden separar uno del otro. Alguien que controla las riendas de uno de los elementos, si no puede controlar todas las riendas de todos ellos, no puede guardar el control de las riendas de uno.
Así, esta cooperación, solidaridad, respuesta mutua y que se abracen entre sí en la faz del universo forma un sello supremo muy brillante de la Unidad Divina.
#### Segunda Marca
Segunda Marca: A través de la manifestación del Nombre de Ferd sobre la faz de la tierra y la faz de la primavera hay un sello tan brillante de Unicidad Divina y una marca de Unidad que demuestra que quien no administra a todos los seres vivos sobre la faz del globo terráqueo junto con todos sus individuos, atributos y estados, y quien no conoce ni ve a todos ellos juntos ni puede crearlos, no puede interferir en nada con respecto a la creación. La marca es esta:
Ignorando las marcas más ordenadas, y sin embargo ocultas, de las sustancias minerales, los elementos y los seres inanimados sobre la faz de la tierra, considera la siguiente marca tejida con los hilos de las doscientas mil especies de animales y doscientas mil especies de plantas: vemos con nuestros propios ojos en la primavera sobre la tierra que todas las cosas con sus diversos deberes, distintas formas, diferentes sustentos y miembros, a pesar de estar una dentro de la otra y de estar todas mezcladas, a todas se le da lo que necesitan, sin confusión ni error, con absoluta distinción y diferenciación, con un equilibrio extremadamente sensible, sin dificultad, exactamente en el momento correcto, de lugares inesperados. Esta situación, este planeamiento, esta administración forma un sello tal de Unidad Divina y una marca de Unicidad que quien no puede crear a todos los seres al mismo momento de la nada, no puede interferir en nada en absoluto con respecto a la soberanía y la creación. Porque si hubiera interferido, el equilibrio de esa administración absolutamente vasta se hubiera arruinado. Sin embargo, el ser humano aparentemente sirve a la aplicación suave de aquellas leyes de Soberanía Divina a través de la orden Divina.
#### Tercera Marca
Tercera Marca: Esta marca de Unicidad Divina está sobre el rostro del ser humano, de hecho, es el rostro del ser humano: quien no mantiene en su mirada a todos los seres humanos que han venido y los que vendrán, desde la época de Adán hasta el fin del mundo, y no puede poner en cada uno de sus rostros una marca distintiva, por cierto, ilimitadas marcas distintivas en ese rostro pequeño, no puede tener parte con respecto a la creación en la marca de Unidad sobre el rostro de ninguno de ellos. Sí, quien pone esa marca en el rostro del ser humano seguramente debe mantener su mirada y abarcar con su conocimiento a todos los miembros de la raza humana, porque a pesar de que los miembros básicos del rostro de cada persona se parecen entre sí, todos tienen puntos de diferencias. El hecho de que todos los miembros del rostros, como los ojos y los oídos, se parezcan entre sí, es una marca de Unidad que da testimonio de que el Sâni (Creador Artífice) de esa humanidad es Uno,
