la desgracia externa se apoya a perpetuarse. Pero si la ansiedad se quita por la conformidad del Decreto Divino y la confianza en Allah, la desgracia física gradualmente disminuirá, se secará y se desvanecerá, tal como un árbol cuyas raíces se han cortado. Una vez compuse los siguientes versos que describen esta verdad:
¡No llores por la desgracia, oh, desdichado, ven, confía en Allah!
Porque debes saber que llorar aumenta la desgracia y es un gran error.
Encuentra a Quien envía la desgracia y sabe que es un regalo dentro de un regalo y complácete.
Si no Lo encuentras, sabe que el mundo es todo dolor dentro del dolor, fugacidad y pérdida.
Entonces, ¿por qué lamentarse con una pequeña desgracia mientras que sobre ti hay un mundo lleno de congoja? ¡Ven, confía en Allah!
¡Confía en Allah! Ríete en la cara de la desgracia; ella también se reirá.
Mientras se ríe, disminuirá; cambiará y se transformará.
Si en un conflicto uno le sonríe a un enemigo horrible, la enemistad cambiará a reconciliación; su hostilidad se volverá una broma, se encogerá y desaparecerá. Si uno confronta a la desgracia con confianza en Allah, el resultado será similar.
Tercer Asunto
Tercer Asunto: Cada época tiene características particulares. En esta época de negligencia, la desgracia ha cambiado su forma. En ciertas épocas y para ciertas personas, la desgracia no es en realidad una desgracia sino más bien un favor Divino. Ya que considero a aquellos afligidos con enfermedades y con otras calamidades en la época presente como afortunados – con la condición de que su enfermedad no afecte su religión – no se me ocurre oponerme a la enfermedad o la desgracia, ni sentir lástima por los afligidos. Cada vez que encuentro a algún joven enfermo, descubro que por un aspecto está más preocupado por sus deberes religiosos y el Más Allá que sus pares. De esto deduzco que la enfermedad no constituye una desgracia para esa gente sino más bien un tipo de bendición de Allah. Es verdad que la enfermedad le provoca angustia en su vida breve, efímera y mundanal, pero es beneficial para su vida eterna. Se cuenta como un tipo de adoración. Si encuentra su salud, con la embriaguez de juventud y el vicio de la época, no podrá mantener el estado de enfermedad, tal vez entrará en vicios.
Conclusión
Conclusión
Yenáb-i Jak, para mostrar Su poder infinito y su misericordia ilimitada, ha hecho inherente al ser humano una impotencia infinita y una necesidad ilimitada. Además, para mostrar los bordados interminables de Sus Nombres, Él ha creado al ser humano como una máquina capaz de recibir ilimitadas variedades de dolor, así como también infinitas variedades de placeres. Dentro de la máquina humana hay cientos de instrumentos, cada uno de los cuales tiene diferentes dolores y placeres, diferentes deberes y recompensas. Simplemente,
