transmitir; atribuir a sus partículas diminutas, que son mucho más diminutas que los átomos, las acciones y las obras que existen a través de una voluntad y poder que ve, conoce y dirige a todas las cosas en todas las cosas es tantas veces equivocado como la cantidad de partículas de éter que existen.
El acto de la creación aparente en los seres es tal, que demuestra que procede de un poder y una voluntad que ve y conoce la mayoría de las cosas, incluso a todo el universo, en cada cosa particularmente si es un ser vivo, y que reconoce y asegura la relación del ser vivo con el universo; así demuestra que no puede ser el acto de las causas, que son materiales y no son abarcativas. A través del misterio de Auto Subsistente, un acto creativo particular carga un significado poderoso que señala al hecho de que es directamente el acto del Jálık (Creador) de todo el universo. Por ejemplo, un acto que pertenece a la creación de una abeja demuestra que es peculiar al Creador del universo en dos sentidos.
#### Primer Sentido
Primer Sentido: El hecho de que todas las otras abejas a lo largo del mundo que se parecen a esa abeja particular manifiesten el mismo acto al mismo tiempo demuestra que el acto particular e individual es la punta de un acto abarcativo que abarca la faz de la tierra. En cuyo caso, quienquiera que sea el autor y el dueño de ese acto vasto también debe ser el autor del acto particular.
#### Segundo Sentido
Segundo Sentido: Para ser el autor de la acción dirigida hacia la creación de la abeja en cuestión, un poder y una voluntad son necesarios para ser lo suficientemente vasto para saber y asegurar las condiciones de la vida de la abeja, de sus facultades y su relación con el universo. En consecuencia, quien realiza la acción particular sólo será capaz de realizarla así perfectamente a través de tener autoridad sobre la mayoría del universo.
Así, la acción más particular demuestra en dos sentidos que es peculiar al Jálık-ı Kulli Shey (Creador de todas las cosas).
Lo más destacado y sorprendente es esto: el Necesariamente Existente tiene ‘necesidad’, que es el nivel más firme de existencia; ‘aislamiento absoluto de la materia’, que es el nivel más inmutable de existencia; ‘libertad absoluta de espacio’, que es el estado de existencia más allá del cese; y ‘unidad’, que es la cualidad más sana de existencia y el más remoto de los cambios e inexistencia. Y aún así les atribuyen la eternidad y la perpetuidad, que son las cualidades más particulares del Zát-ı Váyib-ul Vuyud (Ser Necesariamente Existente) y son necesarias y esenciales de Él, a cosas como el éter y las partículas, que son materia que es material, sin límites y numerosa, es el nivel menos estable de la existencia y el menos tangible, el más cambiante y variante, el más disperso por el espacio; les adjudican la eternidad a ellos y creen que son eternos; e incluso creen que, es por ellos que en parte surgen las obras Divinas. Se ha demostrado a través de evidencias certeras en numerosas partes de Risale-i Nur qué contrario a la verdad y a la realidad, qué irrazonable y absurda, es esta idea.
