Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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estudiamos el remedio de vida. De nuevo los ingredientes han sido tomados de los tarros en una medida particular por lo cual si la más diminuta cantidad hubiera sido tomada en una cantidad excesiva o escasa, el remedio habría perdido su propiedad especial.

Ahora, aunque los tarros son más de cincuenta, los ingredientes han sido tomados cada uno de acuerdo a las medidas y las cantidades que son todas distintas. ¿Es de alguna manera posible o probable que los tarros y ampollas se hayan volteado por una extraña coincidencia o por un golpe repentino de viento y que sólo las cantidades específicas de cada uno se hayan derramado para formar el remedio? ¿Hay algo más supersticioso, imposible y absurdo que esto? Si un asno pudiese hablar, diría: “¡No puedo aceptar esta idea!”, y se alejaría al galope.

De igual modo, cada ser viviente podría ser comparado con la poción de vida, y cada planta con el remedio de vida, ya que están compuestos de la materia que ha sido tomada en la medida más precisa de verdaderamente numerosas y variadas sustancias. Si estos son atribuidos a las causas y elementos y se dice, “Las causas lo crearon”, es ilógico, imposible y cien veces absurdo, así como decir que el remedio en la farmacia vino a la existencia a través de las ampollas que se volcaron por accidente.

En Resumen: Las sustancias vitales de esta gran farmacia que es el universo, que son medidas en las escalas del Decreto Divino de Jakím-i Ezelí (Omnisciente Eterno), sólo pueden existir a través de una sabiduría ilimitada, conocimiento infinito y un deseo que todo lo abarca. La persona desafortunada que declara que ellas son el resultado de innumerables elementos, causas y naturalezas ciegas y sordas, que fluyen como una inundación; y la persona loca y delirante que afirma que este maravilloso remedio se produjo cuando las ampollas se derramaron y se formó a sí mismo, es ciertamente irracional y sin sentido. Por supuesto, tal negación e incredulidad es un absurdo sin sentido.

Segunda Imposibilidad

Segunda Imposibilidad

Si todo no fuera atribuido a Kadír-i Zulyelal (Todopoderoso Glorioso) y Vájid-i Ejad (Uno y Único), sino que fuera atribuido a las causas, sería necesario que muchos de los elementos y causas presentes en el universo intervengan en la existencia de cada ser vivo. Considerando que estas causas diferentes y mutuamente opuestas y conflictivas deberían reunirse con su propia armonía en completo orden, con el mejor equilibrio y en perfecta concordancia en la existencia de un pequeño ser, como una mosca, es tal la obvia imposibilidad que cualquiera con una pizca de inteligencia diría: “Esto es imposible; ¡no puede ser!”.

El pequeño cuerpo de una mosca está conectado con la mayoría de los elementos y causas en el universo; por supuesto, esto es un ejemplo. Si esto no fuera atribuido al Kadír-i Ezelí (Todopoderoso Eterno), sería necesario que esas causas inmateriales estén presentes en la inmediata cercanía de la mosca, más aún, que todas ellas entren en su pequeño cuerpo; y que entren en las células de sus ojos, que son diminutos ejemplos de su cuerpo. Ya que si una causa es de una naturaleza material, es necesario estar presente en la cercanía inmediata, y adentro, en su efecto. Y hay que aceptar que los constituyentes y elementos del

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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