Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 186 de 364
186

Jálık-i Jakím (Creador Omnisciente) del universo hizo el universo como un árbol con seres conscientes como Su fruta más perfecta, y entre seres conscientes Él hizo del ser humano su fruta más completa. Y de la fruta más importante del ser humano, en efecto el resultado de su creación, el objetivo de su naturaleza, y la fruta de su vida es su agradecimiento y adoración. ¿Ese Jákim-i Mutlak y Ámir-i Müstakil (Soberano Absoluto e Independiente), ese Vájid-i Ejad (Uno y Único), Quién crea el universo a fin de darse a conocer a Sí Mismo y hacerse amado, entregaría a otros seres humanos, la fruta del universo entero, y el agradecimiento y la adoración del ser humano, su fruta más elevada? Totalmente al contrario de Su sabiduría, ¿haría Él en vano e inútil el resultado de la creación y la fruta del universo? ¡Allah no lo permita! ¿Estaría Él contento con entregar la adoración de los seres vivos a otros en un camino negando Su sabiduría y Su dominación? Y aunque Él demuestre a través de Sus acciones que desea ser amado en un nivel ilimitado, ¿haría que Sus seres más perfectos lo olvidaran entregándoles su agradecimiento y gratitud, amor y adoración, y les negaría los propósitos más exaltados del universo?

¡Oh, amigo que te has rendido! ¡Ahora te toca hablar a ti! Él contestó: “Las alabanzas sean a Allah, estas dos dudas mías han sido ahora resueltas. Y tus dos pruebas, concernientes a la Unidad Divina que demuestran que el único Mábud-u Bilhak (Verdadero Ser Adorado) es Allah, y que nadie más que Él es merecedor de adoración, son tan brillantes y poderosas que negarlas requeriría tanta arrogancia como negar el sol y el día”.

Conclusión

Conclusión

La persona que renunció al naturalismo ateo y comenzó a tener fe dijo: “Las alabanzas sean para Allah, ya no tengo dudas, pero hay todavía algunas preguntas sobre las cuales tengo curiosidad”.

Primera Pregunta

Primera Pregunta

“Oímos a muchas personas perezosas y aquellos que descuidan los cinco rezos diarios preguntar: ¿Qué necesidad tiene Yenáb-i Jak de nuestra adoración que en el Corán Él con severidad e insistencia reprueba a aquellos que dejan de adorarlo y los amenaza con un castigo tan temible como el Infierno? ¿Cómo está en armonía con el estilo del Corán, que es moderado, suave y justo, demostrar la severidad última hacia una falta insignificante, menor?”.

La respuesta es:

Yenáb-i Jak no tiene ninguna necesidad de tu adoración, ni de nada más. Eres tu quién tiene que adorarlo, ya que en realidad tú estás enfermo. Como ya hemos demostrado en muchas partes de Risale-i Nur, la adoración es una especie de remedio para tus heridas del alma. Si alguien que está enfermo acudiera a un doctor compasivo, que insiste que tomar sus medicinas es beneficioso para su enfermedad, y le preguntara: “¿Qué necesidad tienes que insistes de esta manera?”, puedes entender qué absurdo sería.

En cuanto a las amenazas severas y castigos temibles en el Corán si se abandonan los actos de adoración, se pueden comparar con un rey que, por

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.