maltratos que me han impuesto hasta ahora, si supieran, toda la humanidad se disgustaría, ¡e incluso el universo!
Tercera Indicación
TERCERA INDICACIÓN
Una pregunta falaz y loca.
Algunos miembros del poder judicial dicen: “Ya que resides en este país, deberías acatar sus leyes republicanas. Entonces, ¿por qué eludes aquellas leyes bajo la capa de ser un recluso? Por ejemplo, según las leyes presentes del gobierno, te opones a uno de los principios de la república, que se basa en la igualdad, en asumir alguna virtud, algún mérito, fuera de la tarea de uno y a través de ello dominar a algunos de la nación y ejercitar el poder y la influencia. ¿Sin tener una posición oficial, por qué permites que la gente bese tu mano? ¿Por qué asumes una posición promocionándote a ti mismo y queriendo que la gente te escuche?”
La Respuesta: Quienes aplican la ley, pueden aplicarla sobre otros después de haberla aplicado sobre sí mismos. Si ustedes aplican un principio sobre otros que no han aplicado sobre ustedes mismos, están infringiendo y oponiéndose a vuestro propio principio y vuestra ley antes que nadie. Quieren aplicar esta ley de igualdad absoluta sobre mí. Entonces, digo esto:
Cuando un soldado común se eleva al rango social de un mariscal de campo y comparte el respeto y los elogios que la nación le muestra al mariscal de campo, y es el objeto de elogios y respeto igual que él; o cuando un mariscal de campo se vuelve tan común como el soldado y asume la posición humilde del soldado y no retiene ningún valor en absoluto fuera de su tarea; y cuando el comandante militar más brillante que conduce al ejército a la victoria, recibe elogios, respeto y afecto del público al igual que el soldado común más débil; luego, como lo requiere esta ley de igualdad, ustedes pueden decirme: “¡No se llame maestro de religión! ¡No acepte respeto! ¡Niegue su virtud! ¡Sirva a los siervos y acepte a los mendigos como sus amigos!”
Si dicen: “El respeto, la posición social y la atención pública son con respecto a los oficiales y particulares a quienes las realizan cuando las están realizando. Pero si no tienes ninguna posición oficial, entonces no puedes aceptar el respeto de la gente como los oficiales”.
La Respuesta: Si el ser humano consistiera sólo de un cuerpo, fuera a vivir en este mundo por siempre y si la puerta de la tumba se cerrara y la muerte hubiese muerto, sus deberes y funciones hubieran estado limitados a los de los oficiales del ejército y del gobierno, entonces lo que dicen hubiera tenido algún sentido. Pero ya que el ser humano no consiste sólo de un cuerpo, y su corazón, lengua, mente y cerebro no se pueden arrancar para alimentar su cuerpo; no pueden ser aniquilados; ellos también deben ser administrados.
Y, ya que la puerta de la tumba no se cierra y, ya que la ansiedad del futuro más allá de la tumba es la cuestión más importante para cada persona, entonces los deberes basados en el respeto y la obediencia de la nación no se restringen a los deberes sociales, políticos y militares que miran hacia su vida mundanal. Sí, tal como es un deber darles un pasaporte a quienes viajan al exterior, así también es un deber darles un pasaporte a quienes viajan a la eternidad y darles una luz para ese camino oscuro; no existe otro deber más
