izquierda o a la derecha, sino muéstrate frente al dolor del presente diciendo: “Oh eres el Más Paciente” y sopórtalo.
Remedio 12
REMEDIO 12
¡Oh enfermo quien debido a la enfermedad no puede realizar sus adoraciones e invocaciones y siente pena por ese impedimento! Comprende lo que afirma el siguiente Hadiz: “Un creyente piadoso que debido a su enfermedad no puede realizar su invocación que antes hacía regularmente recibe igual recompensa en el tiempo de enfermedad”. Un enfermo que hace sus oraciones obligatorias tanto como puede, con paciencia, confianza en Allah y para realizar sus obligaciones, durante el tiempo de esa enfermedad grave, la enfermedad tomará el lugar de la oración de acuerdo a la Sunna y con sinceridad.
Por otra parte, la enfermedad hace que la persona reflexione sobre su impotencia y debilidad. Le hace ofrecer súplicas verbales y a través de su estado, a través del lenguaje de esa impotencia y debilidad. Yenáb-i Jak dotó al ser humano con una impotencia sin límites y una debilidad infinita para que permanentemente busque refugio en la Divina Corte, ruegue y suplique. Según el significado de la siguiente aleya:
﴿ قُلْ مَا يَعْبَؤُ۬ا بِكُمْ رَبّ۪ى لَوْلَا دُعَٓاؤُكُمْ ﴾
Esto es, “¿qué importancia tienen si no ofrecen suplicas?” De acuerdo con esto, la sabiduría de la creación de los seres humanos y la razón de su valor es realizar oraciones y súplicas sinceras. Dado a que la enfermedad es una de las causas de ellas, desde este punto de vista, no debe quejarse, se debe agradecer a Allah. El grifo de la súplica que se abre con la enfermedad no debería cerrarse si se recupera la salud.
Remedio 13
REMEDIO 13
¡Oh desdichado que te quejas de la enfermedad! Para algunos la enfermedad es un tesoro importante, un valioso regalo Divino. Cada enfermo puede considerar su enfermedad de esta manera.
Ya que La hora señalada no se sabe cuando sucederá: Yenáb-i Jak (Altísimo Verdadero), para salvar al ser humano de la desesperación absoluta y de la negligencia total, también para mantenerlo en el punto entre el miedo y la esperanza y para preservar este mundo como el Más Allá, con Su Sabiduría ha ocultado la hora señalada. Puede ocurrir en cualquier momento. Si captura al ser humano en la negligencia, le causará graves daños en la vida eterna. Pero la enfermedad disipa la negligencia y hace que las personas piensen en el Más Allá, les recuerda la muerte y hace que se preparen para ese momento. Algunas enfermedades son tan provechosas que hacen ganar en veinte días un rango que de otra forma lo hubiesen conseguido en veinte años.
Por ejemplo, entre mis amigos había dos jóvenes, que Allah tenga misericordia de ellos. Uno era Sabri del pueblo de Ilema, el otro era Vezirzâde Mustafa de Islâmköy. Solía observar con asombro porque, a pesar que estas dos personas no sabían escribir, estaban entre los más sinceros y más destacados en el servicio de la fe. Después de sus muertes, comprendí que ambos habían
