Por cierto, como hemos explicado antes, tal como el Nombre Divino de Rajman está de manifiesto a través de los rayos de mil y un Nombres en el rostro del universo, y es evidente a través de las innumerables manifestaciones de la soberanía absoluta Divina en el rostro de la faz de la Tierra, así también es la completa manifestación del Nombre de Rajman, evidente en una pequeña medida en la forma comprensiva del ser humano, como en el rostro de la Tierra y en el rostro del universo.
Otra indicación es que las evidencias de Zát-ı Váyib-ul Vuyud (Ser Necesariamente Existente) de lugares de manifestación como los seres vivos y el ser humano, que son pruebas y espejos de Zát-ı Rajmanurrajim (Ser Misericordioso y Compasivo), son tan certeras, claras y obvias que se puede decir de un espejo que brilla con los reflejos de la imagen del sol: "Ese espejo es el sol", indicando la claridad de su brillo y evidencia, así también se ha dicho y se puede decir: "El ser humano es a la manera del Misericordioso", indicando la claridad de su evidencia y lo completo de su conexión. Es como una consecuencia de este misterio que el más moderado de aquellos que creyeron en 'la unidad de la existencia' dijeron: "No existe nada más que Él", como modo de expresar la claridad de esta evidencia y perfección de esta conexión.
اَللّٰهُمَّ يَا رَحْمٰنُ يَا رَحِيمُ بِحَقِّ " بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ " اِرْحَمْنَا كَمَا يَلِيقُ بِرَحِيمِيَّتِكَ وَفَهِّمْنَا اَسْرَارَ "بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ" كَمَا يَلِيقُ ِرَحْمَانِيَّتِكَ آمِينَ
Sexto Misterio
SEXTO MISTERIO
¡Oh, ser humano desdichado que luchas dentro de las innumerables impotencias y deseos! Debes entender qué medio tan invaluable e intercesor aceptable es la Misericordia Divina, porque la Misericordia Divina es el medio para tal Sultan-i Zulyelal (Soberano Glorioso) en Cuyo ejército tanto las estrellas como las partículas diminutas sirven juntas en perfecto orden y obediencia. Zát-i Zulyelal (Ser Glorioso) y Sultán-i Ezel y Ebed (Soberano Eterno) es autosuficiente, Él no tiene absolutamente ninguna necesidad.
Él es rico sin límite, sin necesitar de ninguna manera del universo y de los seres. Todo el universo está bajo sus órdenes y su voluntad, absolutamente obediente bajo Su majestuosidad y grandeza, sumiso ante Su sublimidad. ¡Eso es la Misericordia Divina para ti, oh, ser humano! Te eleva hasta la presencia del Único que no necesita nada en absoluto, el Sultán-i Ezel y Ebed, y te convierte en Su amigo, destinatario y muy amado siervo. Pero así como no puedes alcanzar el sol, estás lejos de él y no puedes acercarte de ninguna manera a él, a pesar de que la luz del sol te da en tu mano su reflejo y manifestación por medio de su espejo, de la misma manera estamos infinitamente distante de Zát-ı Akdes (Ser Puro y Sagrado), Shems-i Ezel y Ebed (Sol Eterno), y no podemos acercarnos a Él, pero la luz de Su Misericordia nos hace acercar a Él.
Y entonces, ¡oh, ser humano!, quien encuentra esta Misericordia encuentra un tesoro de luz eterna que no falla. Y el modo de encontrarlo es siguiendo las prácticas del Más Noble Profeta (A.S.M.), que fue el ejemplo más
