Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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Muy aliviado, él dijo: “Elhamdulillah”, mi enfermedad ahora es una décima parte de lo que era”.

Quinto Punto

QUINTO PUNTO

Este punto consiste de tres asuntos:

Primer Asunto

Primer Asunto: La desgracia verdadera y dañina es la que afecta la religión. Uno debería en todo momento buscar refugio en la Corte Divina de las desgracias de la religión y gritar por ayuda. Pero las desgracias que no afectan la religión en realidad no son desgracias. Algunas de ellas son advertencias del Más Misericordioso. Si un pastor arroja una piedra a sus ovejas cuando pasan sin permiso a la pastura de otro, comprenden que la piedra tiene la intención de una advertencia para salvarlas de una acción peligrosa; llenas de gratitud, regresan. Así también hay muchas desgracias evidentes que son advertencias Divinas y amonestaciones, otras constituyen la penitencia de los pecados; y otras también que disuelven el estado de negligencia de las personas, le recuerdan su impotencia y debilidad humana, así brindándole una forma de tranquilidad. En cuanto a la variedad de desgracias que es la enfermedad, no es una desgracia, como ya se ha dicho, sino más bien un favor de Allah y un medio de purificación. Hay un Hadiz que dice: “Tal como un árbol arroja su fruta madura cuando se lo sacude, así también los pecados se caen con la sacudida de la fiebre”.

Job (A.S.) no rezó en su súplica por la comodidad de si mismo, sino más bien buscó la cura con el propósito de la adoración, cuando la enfermedad le impedía sus recuerdos de Allah con su lengua y meditación sobre Allah con su corazón. Nosotros también deberíamos hacer de nuestra intención primaria cuando hacemos esa súplica, la sanación de las heridas internas y espirituales que surgen de pecar.

En cuanto a las enfermedades físicas, podemos buscar refugio de ellas cuando dificultan nuestra adoración. Pero deberíamos buscar refugio de una manera humilde y suplicante, no protestando y quejosamente. Si aceptamos a Allah como nuestro Señor y Sustentador, entonces debemos aceptar también todo lo que Él nos da en Su punto de Sustentador. Suspirar y quejarse de una manera que implique objeción al Decreto Divino y poner Su decreto en acción, es una forma de crítica del Decreto Divino, una acusación en contra de la compasión de Allah. Quien critica el Decreto Divino golpea su cabeza contra el yunque y la rompe. Quien acuse la misericordia de Allah será privado de ella. Usar una mano rota para exigir venganza sólo le causará más daño a la mano. Así también una persona que, aquejado por una desgracia, responde a ella con quejas de protesta y ansiedad con lo cual sólo agranda su desgracia.

Segundo Asunto

Segundo Asunto: Las desgracias físicas crecen cuando se las ve grandes y se encogen cuando se las ve pequeñas. Por ejemplo, un sueño entra en una visión de noche. Si uno le presta atención, se hincha y crece; si uno no lo hace, desaparece. Así también si uno intenta desviar un enjambre de abejas que atacan, se volverán más agresivas; mientras que si uno no les presta atención se dispersarán. Así, si uno considera las desgracias físicas como grandes y les otorga importancia, crecerán, y por la ansiedad pasan por el cuerpo y golpean la raíz del corazón. El resultado será entonces una aflicción espiritual sobre la cual

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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