Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 158 de 364
158

Entonces ciertamente necesitamos solidaridad y unión verdadera, que se obtiene de la sinceridad, porque el misterio de la sinceridad asegura a través de cuatro individuos la fuerza espiritual de mil ciento once, por cierto que estamos obligados a obtenerla.

Sí, si tres letras Alif no se unen, valen cada una por separado, mientras que si se unen, y se toman como números, adquieren el valor de ciento once. Si cuatro por cuatro se mantiene por separado, tiene un valor de dieciséis. Pero si, a través del misterio de la hermandad y por tener un objetivo y una tarea en común, se unen hombro con hombro en una línea, tienen la fuerza y el valor de cuatro mil cuatrocientos cuarenta y cuatro. Así es como varios eventos históricos dan testimonio sobre la fuerza espiritual y el valor de dieciséis hermanos sacrificados que han valido mucho más que cuatro mil. La razón que subyace en este misterio es esta: cada miembro de una unión verdadera y sincera puede ver también con los ojos de los otros hermanos, y escuchar con sus oídos. Como si cada persona de una verdadera unión de diez tuviera el valor y la fuerza espiritual para ver con veinte ojos, para pensar con diez cerebros, para escuchar con veinte oídos y trabajar con veinte manos [^1].

[^1]:Sí, la solidaridad de corazón y la unión a través del misterio de la sinceridad son medios para alcanzar innumerables beneficios, y también son un escudo efectivo y un punto de apoyo contra el miedo e incluso la muerte. Porque si viene la muerte, se lleva un espíritu. Pero a través del misterio de la hermandad verdadera en al camino de la complacencia Divina en trabajos relacionados con el Más Allá, hay tantos espíritus como cantidad de hermanos, si uno muere, enfrenta la muerte con felicidad diciendo: “Que los otros espíritus sigan vivos, porque en efecto, ellos hacen que la vida continúe para mí ganando recompensas para mí constantemente, entonces no muero. A través de sus espíritus, sigo vivo en cuanto a méritos; sólo muero en cuanto a mis pecados”. Y así descansa en paz.

Tercera Regla

TERCERA REGLA

Deben saber que toda la fuerza se basa en la sinceridad y en la verdad. Sí, la fuerza se basa en la verdad y la sinceridad. Incluso los desviados obtienen fuerza de su sinceridad al hacer mal.

La evidencia de que la fuerza se basa en la verdad y en la sinceridad es este servicio al que nos hemos encomendado. Tan sólo un poco de sinceridad en nuestro trabajo prueba lo que les digo y se pone en evidencia por sí misma. Porque siete u ocho años de servicio del aprendizaje y de la religión aquí, en Barla, han superado cien veces los veinte años de servicio que ofrecí en mi tierra natal y en Estambul. Y en mi tierra natal y en Estambul, quienes me ayudaron eran cientos o miles de hermanos más de los que trabajan conmigo aquí, donde estoy solo, sin nadie, soy un extraño, a medio alfabetizar, estoy bajo la vigilancia de oficiales injustos que me persiguen. No tengo duda alguna que el servicio que he brindado con ustedes durante estos siete u ocho años y la fuerza espiritual que nos ha otorgado el éxito cien veces más grande que el alcanzado anteriormente, ha sido el resultado de la sinceridad que tienen. También debo confesar que a través de su sinceridad de corazón, me han salvado en cierto punto de la hipocresía que solía adular mi alma bajo el velo de la fama y el renombre. Con la anuencia de Allah, tendrán éxito en obtener la sinceridad absoluta y así harán que yo también la obtenga.

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.