para mí, como para los hermanos con quienes estoy conectado. Mientras que hubo una posibilidad fuerte de que esto se pudiese haber logrado, no le di ninguna importancia a la situación y, por el contrario, tuve una idea para apoyar a ‘los mundanales’ que me oprimen. Algunas personas se sorprendieron mucho por esto. Dijeron: “¿Qué piensa sobre las políticas que siguen quienes están a la cabeza de estos innovadores y en parte embusteros que te atormentan que no les haces nada?” Un resumen de mi respuesta es como sigue:
El peligro más grande que enfrenta el pueblo islámico en esta época es que los corazones están corrompidos y la fe está dañada por el extravío que surge de la ciencia y de la filosofía. La única solución para esto es la luz; es mostrar la luz para que los corazones puedan reformarse y la fe, salvarse. Si uno actúa con el garrote de la política y prevalece sobre ellos, los incrédulos descienden al nivel de embusteros. Y los embusteros son peores que los incrédulos. Es decir, el garrote no puede sanar el corazón de esta época, porque entonces la incredulidad entra al corazón, se oculta y se transforma en engaño. Y en esta época, una persona impotente como yo no puede emplear los dos juntos, la luz y también el garrote. Por esta razón, porque me veo obligado a abrazar la luz con todas mis fuerzas, no se debe considerar al garrote de la política en ninguna de sus formas. No estamos encargados de la yihad física en este momento, ni de lo que demande ese deber. Sí, según el camino de una persona, el garrote es necesario para formar una barrera contra los asaltos de los incrédulos o apostatas. Pero sólo tenemos dos manos. Incluso si tuviéramos cien manos, serían suficientes sólo para la luz. ¡No tenemos ninguna mano con la que sostener el garrote!
Tercera Pregunta Extraña
TERCERA PREGUNTA EXTRAÑA
¿Por qué usted se opone violentamente a la guerra, a pesar de que con las fuerzas extrajeras como los británicos e italianos interfiriendo en el gobierno recientemente, se hubiera incitado al fervor islámico – el verdadero punto de apoyo y la fuente de fuerza espiritual del gobierno de este país – y hubiera sido un medio en cierta forma para revivir las marcas del Islam y de repeler las innovaciones ilícitas? ¿Por qué ha ofrecido oraciones para que se termine por medios pacíficos y ha salido fervientemente a apoyar el gobierno de los innovadores? ¿No es esto apoyar indirectamente a las innovaciones ilícitas?
La Respuesta: Queremos alivio, paz, felicidad y victoria, pero no con la espada de los incrédulos. ¡Que sus espadas sean el fin para ellos! No tenemos necesidad de ninguna ventaja que proceda de sus espadas. De hecho son aquellos obstinados extranjeros quienes han puesto a los embusteros a molestar a los creyentes y han elevado a los ateos.
En cuanto a la calamidad de la guerra, le causaría un gran daño a nuestro servicio del Corán. La mayoría de nuestros hermanos más valiosos y abnegados tienen menos de cuarenta y cinco años y estarían forzados por la guerra a abandonar su servicio sagrado del Corán y a enrolarse en el ejército. Si tuviera el dinero suficiente, con gusto pagaría las mil liras necesarias para eximir a cada uno de esos valiosos hermanos del servicio militar. Con cientos de nuestros valiosos hermanos dejando el servicio Coránico de Risale-i Nur y poniendo sus
