¡Oh, ser humano que codicias la recompensa del Más Allá y que no estás satisfecho haciendo buenas obras! Hubo ciertos profetas que tuvieron sólo un número limitado de seguidores pero recibieron la recompensa infinita de la tarea sagrada de ser profetas. Entonces, el verdadero logro no yace en ganar muchos seguidores sino en obtener la complacencia de Allah. ¿Imaginas que eres, que diciendo “Deja que todos me escuchen”, olvidas tu función e interfieres en lo que le concierne estrictamente a Allah? Que obtengas aceptación y que la gente se reúna a tu alrededor es un asunto de Yenáb-i Jak. Entonces mira tus propias tareas y asuntos y no te entrometas en los asuntos de Allah.
Además, no sólo las personas ganan recompensas por quienes escuchan y dicen la verdad. Los seres sensibles y espirituales de Que obtengas aceptación y que la gente se reúna a tu alrededor es un asunto de Yenáb-i Jak y Sus ángeles han llenado el universo y han adornado cada rincón. Si quieres obtener mucha recompensa, toma la sinceridad como tu fundamento y piensa sólo en la complacencia de Allah. Entonces cada sílaba de las palabras benditas que salgan de tu boca cobrará vida por tu sinceridad y tu intención veraz, y así irán a los oídos de innumerables seres sensibles, los iluminarán y te harán ganar recompensa. Porque cuando, por ejemplo, dices “Alabado sea Allah y Gracias a Allah” millones de estas palabras, grandes y pequeñas, se escriben en la página del aire con el permiso de Allah. Porque el Nakkásh-ı Jakím (Ornamentador Omnisciente) no hizo nada pródigamente ni en vano, creó innumerables oídos, tantos como fueran necesarios para escuchar esas múltiples palabras benditas. Si esas palabras cobran vida en el aire por la intención sincera y veraz, entrarán en los oídos de los seres espirituales como una fruta sabrosa en la boca. Pero si la complacencia de Allah y la sinceridad no hacen que esas palabras cobren vida, no serán escuchadas y la recompensa será sólo por haberlas pronunciado con la boca. ¡Presten mucha atención a esto, recitadores del Corán que se entristecen porque sus voces no son más bellas y porque no mucha gente los escucha!
Cuarta Causa
CUARTA CAUSA
De la misma manera en que la rivalidad y el desacuerdo entre la gente bien guiada no surgen de no haber previsto las consecuencias o de falta de visión de futuro, así también el acuerdo incondicional entre los extraviados no surge de una visión de futuro elevada. Mejor dicho, la gente bien guiada, a través de la influencia de la verdad y la realidad, no sucumbe ante las emociones ciegas del alma, sino que sigue las inclinaciones previsoras del corazón y del intelecto. Sin embargo, debido a que no logra preservar su sentido de orientación ni su sinceridad, no puede mantener su estado elevado y cae en disputas.
En cuanto a los extraviados, bajo la influencia del alma, de los caprichos y de la dominación del sentido de percepción, que está ciego ante todas las consecuencias y siempre prefiere veinte gramos de placer inmediato a una tonelada de placer a futuro, se reúnen en acuerdo impaciente sólo para obtener un beneficio instantáneo y un placer inmediato. Por cierto que los adoradores del ego de baja moral y sin corazón seguramente se congregarán alrededor de los placeres y beneficios inmediatos de este mundo. Es verdad que la gente bien guiada se ha enfocado hacia las recompensas del Más Allá y sus perfecciones de acuerdo con las modestas órdenes del corazón y del intelecto, pero incluso un
