Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 119 de 364
119

cosa. Pero si dices que no existe y lo niegas, el mundo entero tiene que ser examinado cuidadosamente a fin de demostrar lo contrario de modo que esa negación pueda ser probada. Una consecuencia de este misterio es que negar una verdad de los extraviados es como la solución de un problema o pasar por un agujero estrecho o brincar sobre una zanja; mil personas son lo mismo que una, porque ellos no pueden ayudarse entre sí. Pero ya que aquellos que afirman que miran al corazón del asunto y a la realidad de la situación, sus reclamos se unen, y la fuerza individual de todos ellos los asisten. Esto se parece al levantamiento de una gran roca: cuantas más manos haya, más fácil será levantarla y toman fuerza unas de otras.

Séptima Nota

Séptima Nota

¡Oh, miserable pseudo patriota que fervientemente alienta a los musulmanes a abrazar este mundo y por la fuerza los conduce a la industria y al progreso extranjero! ¡Ten cuidado, que los lazos con los que algunos miembros de esta nación están atados a la religión no se rompan! Si así estúpida y ciegamente imitándolos y aplastándolos bajo sus pies, sus lazos con la religión se rompen, aquellos irreligiosos se volverán tan dañinos para la vida de la sociedad como un veneno fatal. Porque ya que la conciencia de un apóstata está completamente corrompida, se vuelve como veneno para la vida de la sociedad. Es por esto que según la ciencia y los principios de la religión: “El apóstata no tiene derecho a la vida, mientras que si un incrédulo es un miembro de las minorías protegidas o hace las paces, él sí tiene derecho a la vida”; este es un principio de la Sharía. Además, según la escuela Hanafi, el testimonio de ese incrédulo es aceptable, mientras que el testimonio de alguien que se ha desviado del camino de la Sharía es rechazado porque es traído.

¡Oh, pecador miserable que te has desviado de la Sharía! No mires la multitud de disolutos ni te engañes; no digas: “¡La mayoría de la gente piensa lo mismo que yo!” Porque los depravados no quieren abrazar la depravación; más bien caen en ella y no pueden salir. No hay ningún pecador que no quiera ser recto y que no quiera ver a su superior y a su jefe como religioso. Más bien, si - ¡me refugio en Allah! – su conciencia se corrompe por la apostasía y él recibe placer de envenenar como una serpiente.

¡Oh, cabeza loca y corazón corrupto! ¿Supones que los musulmanes no aman el mundo o que no piensan sobre la pobreza en la que han caído y que ellos están en necesidad de amonestación para que no se olviden de su parte del mundo?

Tu suposición es falsa, tu conjetura, equivocada. Su avaricia ha aumentado; esa es la razón por la que se han empobrecido. Porque para los musulmanes, la avaricia causa pérdida e indigencia. El dicho:

اَلْحَرِيصُ خَائِبٌ خَاسِرٌ se ha vuelto proverbial.

Sí, hay muchas cosas que llaman y conducen al ser humano hacia el mundo, como el alma maligna y sus apetitos, su necesidad, sus sentidos y emociones, Satanás, los señuelos superficiales del mundo y los malos amigos

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.