ante la artificialidad, la exposición falsa y la adulación sin sentido para adecuarse a esos rangos elevados y caen en muchas dificultades.
En Breve: Hay un Hadiz que dice:
هَلَكَ النَّاسُ اِلَّا الْعَالِمُونَ وَهَلَكَ الْعَالِمُونَ اِلَّا الْعَامِلُونَ وَهَلَكَ الْعَامِلُونَ اِلَّا الْمُخْلِصُونَ وَالْمُخْلِصُونَ عَلٰى خَطَرٍ عَظِيمٍ
Es decir, el único medio de salvación y liberación es la sinceridad. Es de gran importancia obtener sinceridad. El acto más diminuto realizado con sinceridad es preferible a toneladas de aquellos que se realizan sin sinceridad. Una persona debería pensar que lo que obtiene sinceridad en sus acciones es hacerlas puramente porque son una orden Divina y que su resultado es la complacencia Divina y no debería interferir con los asuntos de Allah.
Existe la sinceridad en todo. Un ápice de amor, incluso, con sinceridad es superior a toneladas de amor oficial por el que se espera algo a cambio. Alguien describió este amor sincero como sigue:
وَمَا اَنَا بِالْبَاغِى علَى الْحُبِّ رُشْوَةً ضَعِيفٌ هَوًى يُبْغٰى عَلَيْهِ ثَوَابُ
“No quiero un soborno, ni una recompensa o devolución ni un premio por el amor, porque el amor que requiere un precio a cambio es débil y vive poco”. El amor sincero se ha incluido en la naturaleza humana y en todas las madres. La compasión de las madres manifiesta este amor sincero en su verdadero significado. La evidencia que a través del misterio de esta compasión las madres no quieren ni buscan una recompensa o soborno a cambio de su amor de sus hijos es que sacrifican sus espíritus e incluso su felicidad eterna por ellos. Mientras que todo el capital de una gallina es su vida, una gallina sacrificó su propia cabeza para salvar a su polluelo de la boca de un perro, como atestiguó Husrev.
El Cuarto Asunto
El Cuarto Asunto
Uno no debería recibir bendiciones que llegan de mano de las causas aparentes por esa causa. Si esa causa no posee voluntad, como un animal o un árbol por ejemplo, da la bendición directamente en nombre de Yenáb-i Jak. Dice: “Bismillah” a través de su estado y te lo da, así también tú deberías decir: “Bismillah” y tomarlo por Allah. Si la causa tiene voluntad, debería decir. “Bismillah”, luego deberías tomarlo, de lo contrario no deberías tomarlo. Porque aparte del significado explícito de la aleya:
﴾ وَلَا تَاْكُلُوا مِمَّا لَمْ يُذْكَرِ اسْمُ اللّٰهِ عَلَيْهِ ﴿ un significado implícito es este: “No aceptes las bendiciones que no recuerdan al Mun`im-i Jakiki (Otorgador Verdadero) y no se dan en Su nombre”.
Ya que esto es así, tanto quien da debería decir “Bismillah” como quien recibe debería decir “Bismillah”. Si él no lo dice, pero tú estás necesitado, entonces tú di “Bismillah” y viendo la mano de la misericordia Divina sobre él, bésala en agradecimiento y toma la bendición de él. Es decir, mira desde la bendición hasta el otorgamiento y desde el otorgamiento piensa en el Mun`im-i Jakiki. Pensar de esta manera es un tipo de agradecimiento. Entonces si deseas,
