facultades no son tu propiedad. Tú no los has hecho, ni los has comprado en otros talleres. Eso significa que son la propiedad de alguien más y su Málik (Dueño) dispone de su propiedad como desea.
Como se narra en la Palabra Veintiséis, un artesano extremadamente adinerado y habilidoso, por ejemplo, emplea a un hombre pobre como modelo para hacer alarde de su arte delicado y su riqueza considerable. A cambio de un salario, por una breve hora, él viste al hombre pobre con una prenda enjoyada y confeccionada habilidosamente. La trabaja sobre él y le da varios estados. Para mostrar las extraordinarias variedades de su arte, corta la prenda, la altera, la alarga y la acorta. ¿El pobre que gana un salario tiene derecho a decirle a esa persona: “Tú me estás causando problemas, me estás provocando angustia con la forma que le has dado, haciéndome inclinar y poner de pie”? ¿Tiene derecho a decirle que él está arruinando su apariencia delicada al recortar y acortar la prenda que lo hace bello? ¿Puede decirle que está siendo cruel e injusto?
¡Oh, enfermo! Tal como en esta comparación, para mostrar la prenda de tu cuerpo con el que Allah te ha vestido, enjoyado con facultades luminosas como la vista, el oído, la razón y el corazón para mostrar los bordados de Sus más bellos nombres, el Sáni-i Zulyelal (Glorioso Creador Artífice) te hace girar en torno a numerosos estados y te cambia en muchas situaciones. Tal como aprendes de Su nombre de Rezzák (Proveedor) a través del hambre, así también conoces Su nombre de Sháfi (Sanador) a través de la enfermedad. Ya que el sufrimiento y las calamidades muestran los decretos de algunos de Sus Nombres, muchas instancias de bellezas se encuentran dentro de aquellos destellos de sabiduría y rayos de misericordia. Si el velo de la enfermedad, que tú temes y odias, se levantara, detrás de él encontrarías muchos significados agradables y bellos.
Remedio 5
REMEDIO 5
¡Oh tú que estás afligido por la enfermedad! Durante este tiempo a través de la experiencia, he comprendido que la enfermedad es un otorgamiento Divino y un regalo del Misericordioso para algunas personas. A pesar de no ser digno de esto, durante los últimos ocho o nueve años unos jóvenes enfermos ha venido hacia mí para que rece por ellos. Me he dado cuenta que cualquier joven yo veía, empezaba a pensar en el Más Allá en un nivel más alto que los demás jóvenes. Carecen de la embriaguez de la juventud y se salva a sí mismo de los deseos salvajes en la negligencia. He considerado esto y les dije que sus enfermedades eran otorgamientos Divinos dados dentro de los límites que podrían soportar. Les dije: “Hermanos míos, no me opongo a vuestras enfermedades. No siento pena ni lástima para rezar por ustedes. Traten de ser pacientes hasta que las enfermedades se despierten completamente y una vez que hayan cumplido su deber, si Allah quiere, Jálık-i Rajim (Creador Compasivo) les devolverá la salud”.
También les dije: “Debido a la calamidad de la buena salud, algunos pares de ustedes se han caído en la negligencia, han dejado de realizar las cinco oraciones diarias, no piensan en la tumba y se olvidaron de Allah. Por una hora de placer superficial en esta vida mundana, dañan sus vidas eternas y tal vez las destruyen. A causa de la enfermedad, pueden ver la tumba en la cual entrarás y
