Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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como ustedes. Mientras que quienes llaman hacia el Más Allá, que dura por siempre, y hacia la vida eterna duradera, son pocos. Si tienes incluso una pizca de patriotismo hacia esta nación y el esfuerzo elevado de los que alardeas no son mentiras, deberías ayudar a los pocos que llaman hacia la vida eterna. Porque si silencias a pocos y ayudas a muchos, ¡estarás amigándote con Satanás!

¿Supones que la pobreza de esta nación es el resultado de un tipo de ascetismo religioso o de la pereza que surge de abandonar el mundo? Estás equivocado al suponer eso. ¿No ves que las naciones dominadas por Europa, los bRajmanes y zoroastrianos de la India y China y los negros de África son más pobres que nosotros? ¿Y no ves que nada, aparte de la subsistencia más básica se deja en manos de los musulmanes? El resto es robado o bien arrebatado por los tiranos infieles europeos o los embusteros de Asia.

Deberíais tener certeza de que si vuestra intención al conducir por la fuerza a los creyentes a la civilización degenerada de esta manera es el orden y la seguridad del país y la administración fácil, estáis equivocados y los estáis conduciendo por el mal camino. Porque es más difícil gobernar a cien depravados cuya fe está sacudida y cuya moral, corrompida y mantener la seguridad pública entre ellos, que gobernar a miles de personas rectas.

Así, según estos principios, los musulmanes no necesitan ser alentados ni conducidos hacia el mundo y a la avaricia. El progreso y el orden público no se pueden asegurar de esa manera. Más bien necesitan tener sus condiciones de trabajo en orden, que la seguridad se establezca entre ellos y que se aliente el principio de cooperación. Y estas necesidades se pueden cubrir a través de las órdenes sagradas de la religión, el temor de Allah y la firme adherencia a la religión.

Octava Nota

Octava Nota

¡Oh, ser humano perezoso que no conoces el placer del esfuerzo y la felicidad del trabajo! Debes saber que por Su perfecta munificencia, Yenáb-i Jak ubicó la recompensa del servicio dentro de él. Él incluyó el salario por el trabajo dentro del trabajo mismo. Es por esta razón que en sus deberes particulares, que se llaman órdenes creativas, los seres e incluso desde un punto de vista, los seres inanimados, se ajustan a las órdenes Divinas con absoluto entusiasmo y con un tipo de placer. Todo, desde las abejas, las moscas y los pollos hasta el sol y la luna, llevan a cabo sus deberes con perfecto placer. Eso significa que hay un disfrute en su trabajo para que lo realicen a la perfección, a pesar de que no piensan en los resultados y consecuencias ya que no tienen inteligencia.

Si dices: “Los seres vivos tienen la habilidad de recibir placer, pero ¿cómo pueden los seres inanimados experimentar entusiasmo y disfrute?”

La Respuesta: Los seres inanimados desean y buscan una posición, un rango, una perfección, una belleza y un orden no por su propios medios sino por los Nombres Divinos que se manifiestan en ellos. Se vuelven iluminados y progresan porque al realizar sus deberes naturales, cada uno se vuelve como un espejo y un lugar de reflexión de los Nombres de la Nur-ul Envâr (Luz de las Luces).

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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