Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 121 de 364
121

Por ejemplo, si, a pesar de no ser importante y de tener luz en sí mismos, una gotita de agua o un trozo de vidrio que se vuelven con sus corazones puros hacia el sol, se convierten en especies de tronos del sol y te sonríen. Similarmente, al ser espejos con respecto de sus deberes de los Nombres del Zát-ı Zulyelal (Ser Glorioso), Quien posee absoluta belleza y perfección, como la gotita y el trozo de vidrio, las partículas y los seres se elevan de una posición muy humilde a un nivel muy elevado de manifestación y iluminación. Ya que en relación a sus deberes se elevan a un rango muy luminoso y exaltado, se puede decir que si es posible y tienen la capacidad de recibir placer, es decir, si reciben una parte de la vida general, realizan sus deberes con perfecto placer.

Para una evidencia clara de que se encuentra placer en realizar los deberes, considera los servicios de tus propios miembros y emociones. Cada uno recibe diferentes placeres al realizar sus deberes para tu supervivencia personal y la supervivencia de la raza humana. Los deberes en sí mismos son como un medio de placer para ellos, mientras que renunciar al deber es un tipo de tormento para un miembro.

Otra evidencia clara es la abnegación y el coraje que animales como los gallos y las gallinas con polluelos muestran al realizar sus deberes incluso si tiene hambre, el gallo prefiere a las gallinas antes que sí mismo, convocándolas a comer el sustento que él encuentra. No lo come él sino que les permite a ellas que lo coman. Y está claro que siente placer, orgullo y felicidad al llevar a cabo su deber. Esto significa que recibe un placer más grande al hacer eso que al comer. La gallina que actúa como un pastor a sus polluelos también sacrificará su vida por sus polluelos, arrojándose a sí misma a un perro. Y se queda con hambre y les da de comer. Es decir, ella recibe tanto placer por su deber que prefiere el sufrimiento del hambre y el dolor de la muerte.

Las madres animales reciben placer al tratar de proteger a sus crías, es su deber cuando las crías son pequeñas. Cuando crecen, el deber cesa y también el placer. Las madres golpean a sus hijos y les quitan los granos de comida. Sólo para las madres humanas los deberes continúan por cierto nivel, porque en relación a su debilidad e impotencia, los humanos son siempre niños en un sentido y al mismo tiempo necesitan compasión.

Y entonces, considera los machos y hembras de las especies animales, como la mamá gallina y el gallo, que actúa como un pastor, y comprende que ellos no realizan estos deberes por sí mismos, ni en sus nombres, ni por sus propias perfecciones. Porque si es necesario sacrificar sus vidas en el curso de sus deberes, lo hacen. Más bien los realizan en nombre del Mun`im--i Kerim (Otorgador Munificente), el Fátir-i Zulyelal (Creador Glorioso), Quien los emplea en sus deberes, en los cuales, a través de Su misericordia, Él incluye placer.

Y una evidencia de que el salario está presente en el deber en sí mismo es esta: las plantas y los árboles se ajustan a las órdenes del Fátir-ı Zulyelal de una manera que implica entusiasmo y placer. Porque los aromas fragantes que dispersan y al estar adornados con decoraciones que atraen las miradas de sus clientes y al sacrificarse por sus brotes y frutos hasta que se pudren, les muestra a los atentos que reciben tanto placer al ajustarse a las órdenes Divinas que se pudre y los destruye a ellos mismos.

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.