Primera Instancia de Sabiduría y Beneficio
Primera Instancia de Sabiduría y Beneficio: En este momento es posible que los estudiantes de Risale-i Nur se reúnan sin daño sólo en la ‘Escuela de José’. Afuera es costoso y provoca sospechas si se reúnen, se ven y charlan. Algunos de quienes venían a visitarme incluso gastaban cuarenta o cincuenta liras, y a cambio me veían por sólo veinte minutos o no me veían siquiera. Hubiera elegido con todo mi corazón la dificultad de la prisión para estar cerca de algunos de mis hermanos. Esto significa que para nosotros la prisión es una bendición y una instancia de misericordia.
Segunda Instancia de Sabiduría y Beneficio
Segunda Instancia de Sabiduría y Beneficio: El servicio de la fe en este momento a través de Risale-i Nur tiene que ser a través de publicitarlo en todas partes y atraer la atención de quienes lo necesitan. Así, se atrae la atención hacia Risale-i Nur a través de nuestro encarcelamiento; es como una publicidad. Los más testarudos o quienes lo necesitan más lo encuentran y salvan su fe; su obstinación se rompe y se salvan del peligro y el círculo de estudio de Risale-i Nur se expande.
Tercera Instancia de Sabiduría y Beneficio
Tercera Instancia de Sabiduría y Beneficio: Los estudiantes de Risale-i Nur que fueron enviados a prisión aprenden entre sí la conducta, las cualidades, la sinceridad y la abnegación y ya no buscan los beneficios mundanales en su servicio de Risale-i Nur. Sí, ya que en la ‘Escuela de José’ habían visto con sus propios ojos los diez o tal vez cien beneficios materiales e inmateriales obtenidos por cada dificultad, los buenos resultados y el sincero y extensivo servicio de la fe, tienen éxito en alcanzar la sinceridad pura y ya no se humillan por buscar beneficios menores y personales.
Un punto sutil pero triste y al mismo tiempo agradable en relación a estos lugares de pruebas difíciles que me concierne sólo a mí es este: observo la misma situación aquí que la que veía en la antiguas medreses en mi región natal en mi juventud. Porque tradicionalmente en las Provincias del Este, una parte de las necesidades de los estudiantes de la medrese se cubría de afuera. En algunas medreses, se cocinaban en la medrese. Y había otras maneras en las que se parecía a este lugar de pruebas difíciles. Mientras observo la prisión aquí, sintiendo un anhelo agradable, viajo con mi imaginación hacia aquellas viejas épocas de juventud y me olvido de las dificultades de la ancianidad. ∗∗∗
