Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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Un Segundo Ejemplo: Alguien que no conocía y aún no conozco, prestó su caballo para que yo pudiera salir. En el verano salía la mayoría de los días por un par de horas por mi enfermedad y para tomar aire. Había dado mi palabra de que le daría al dueño del caballo y del carruaje unos libros por el valor de cincuenta liras, como para no romper mi regla y no estar en deuda con él. ¿Hay alguna posibilidad de daño en algo así? Pero luego el Gobernador, los oficiales de la corte y la policía nos preguntó cincuenta veces a quién pertenecía el caballo. ¡Como si fuera algún evento político importante que afectara la seguridad! Para poner fin a este cuestionamiento sin sentido, una persona incluso dijo con benevolencia que el caballo era suyo y otro, que el carruaje era suyo, y ambos fueron arrestados junto conmigo. Vimos numerosas aventuras infantiles como estos dos ejemplos y nos reímos hasta llorar. Y comprendimos que quienes atacan a Risale-i Nur y a sus estudiantes hacen el ridículo.

Un incidente agradable entre esos ejemplos: la razón escrita en el papel que autorizaba mi arresto fue “por perturbar la seguridad pública”. Sin haber visto el documento, le dije al fiscal: “Le mentí anoche. Le dije a un oficial de policía que me preguntaba por el Jefe de Policía si no había servido a la seguridad pública de este país tanto como mil fiscales y mil jefes de policía”. Y tres veces dije: “¡que Allah me maldiga!”

Luego, en ese punto, justo cuando estaba en esas condiciones heladas, necesitaba tanto un descanso y no enfriarme ni pensar en el mundo, me sobrevino el enojo y la irritación por quienes me habían enviado a este exilio intolerable, aislamiento, encarcelamiento y opresión, de modo que explicó en detalle su odio y sus malas intenciones. La gracia Divina vino en mi ayuda y lo siguiente fue impartido a mi corazón en significado:

“El Decreto Divino, que es pura justicia, tiene una gran parte en la opresión equivocada que estas personas están infligiendo sobre ti. Y tú tienes comida para comer en esta prisión; ese sustento tuyo te llamó aquí. Deberías encontrarlo con satisfacción y resignación. Y la sabiduría y la misericordia divina tienen una gran parte, que es iluminar a aquellos que están en esta prisión y consolarlos y para que obtengan recompensa. Esta parte se debe agradecer miles veces con paciencia. Y tu alma maligna tiene una parte en ello, debido a sus faltas que no conocías. Frente a esta parte, deberías decirle a tu alma maligna que merecía este golpe, a través del arrepentimiento y de buscar el perdón. Y algunos de tus enemigos secretos tienen una parte en ello, con sus intrigas y por engañar a ciertos oficiales ingenuos y sospechosos e incitarlos a semejante opresión. Frente a esta parte, los terribles golpes inmateriales dados por Risale-i Nur sobre esos embusteros han recibido tu venganza por completo. Eso es suficiente para ellos. La parte final es los oficiales que fueron medios reales. Frente a esta parte, por beneficiarse de Risale-i Nur con respecto a la fe, queriéndolo o no, que lo miraron con intención de criticarlo, perdonarlos según la regla de: ﴾ وَالْكَاظِم۪ينَ الْغَيْظَ وَالْعَاف۪ينَ عَنِ النَّاسِ ﴿ es un acto de magnanimidad”.

Debido a la felicidad completa y al sentimiento de agradecimiento que recibí de esta advertencia veraz, decidí cometer alguna ofensa menor y así

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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