el significado de vida a los tres cadáveres grandes mencionados anteriormente, mostrando que no son cadáveres sino habiendo completado sus deberes, han partido a otros mundos. Este misterio se ha explicado en el Destello Tres, entonces, conformándonos con lo anterior, aquí sólo digo que las dos repeticiones de la frase “¡Oh, Bákí, eres Tú Quien eres Bákí (Eterno)! ¡Oh, Bákí, eres Tú Quien eres Bákí!”, que ilustra el significado de ﴾ كُلُّ شَىْءٍ هَالِكٌ اِلَّا وَجْهَهُ ﴿ [hasta el final de la aleya], me salvaron de ese estado tan doloroso y triste. Fue así:
La primera vez que pronuncié “¡Oh, Bákí, eres Tú Quien eres Bákí!”, comenzó una cura como una operación quirúrgica entre las heridas espirituales interminables que surgen del paso del mundo y de los amigos de este mundo con quienes estaba apegado como AbdurRajman y de que los lazos que me ataban estaban rotos.
La segunda vez, la frase “¡Oh, Bákí, eres Tú Quien eres Bákí!” fue un remedio y un antídoto para todas esas heridas espirituales innumerables. Es decir: “Tú eres eterno. Deja que quienes parten lo hagan; Tú eres suficiente. Ya que Tú eres Eterno, una manifestación de Tu misericordia es suficiente en lugar de todas las cosas, que son efímeras. Ya que Tú existes, para quien sabe de la conexión con Tu existencia a través de la fe y a través del misterio del Islam actúa según esa relación, todo existe. La fugacidad y el declive, la muerte y la inexistencia son un velo, una renovación; como viajando a través de los diversos dominios”. Pensando en esto, mi estado mental doloroso, triste, grave, oscuro, increíble y manchado de separación que se transformó en un estado feliz, alegre, agradable, luminoso, amable y familiar. Mi lengua y corazón, por cierto a través de sus estados, todas las partículas de mi ser exclamaron; “¡Elhamdulillah!”
Una milésima parte de esa manifestación de misericordia es esta: regresé a Barla de ese valle penoso y de ese estado mental melancólico, donde vi que un hombre joven de Kuleönü llamado Mustafa había venido a hacerme algunas preguntas sobre las cinco oraciones diarias y abluciones. A pesar de que no aceptaba visitas en ese momento, como si fuera una premonición, mi espíritu percibió la sinceridad en su espíritu y los servicios valiosos que realizaría en el futuro por Risale-i Nur [^6], y no lo rechacé, lo acepté [^7]. Más tarde estuvo claro que
[^6]:Con su pluma, el hermano menor de Mustafa, Küçük Ali, escribió más de setecientas copias de partes de Risale-i Nur y él mismo se volvió un Abdurrahman. Él también entrenó a muchos otros Abdurrahmanes.
[^7]:Él verdaderamente mostró que no era sólo merecedor de ser aceptado sino también merecedor del futuro. Un evento que confirmaría esa predicción del Maestro, que Mustafa, el primer alumno de Risale-i Nur, era merecedor del futuro: El día anterior de las vísperas del Eid al-Adha, la Fiesta del Sacrificio, El Maestro estaba saliendo a tomar aire. Cuando me envió a agarrar el caballo, le dije: “No se baje. Cerraré con llave la puerta de atrás y saldré por la carpintería”. El Maestro dijo: “No. Sal por la puerta”. Y se bajó. Después de que me había ido, él cerró la puerta con el pasador detrás de mí. Salí y él regresó al piso de arriba. Luego él se durmió. Un rato más tarde, Mustafa de Kuleönü llegó junto con Hayyi Osman. El Maestro no aceptaba a nadie y no iba a aceptar a nadie. Especialmente a esa hora, no hubiera hecho pasar a dos personas a la vez sino que las hubiera rechazado. Sin embargo, cuando nuestro hermano Mustafa de Kuleönü, de quien estamos hablando aquí, vino con Hayyi Osman, fue como si la puerta le dijera a su manera: “El Maestro no los aceptará pero yo les abriré”. Y, a pesar de que tenía el pasador desde adentro, la puerta se abrió por sí misma según Mustafa. Es decir, tal como el futuro mostró que era cierto lo que El Maestro había dicho sobre él: “Mustafa es merecedor del futuro”, así también lo atestiguó la puerta. Firmado: Husrev. Sí, lo que Husrev ha escrito es correcto y lo confirmo. La puerta saludó a este bendecido Mustafa en mi lugar y lo aceptó. Said Nursi
