estaba sufriendo entonces. La mitad de mi mundo privado se había muerto con la muerte de mi madre y ahora, con la muerte de AbdurRajman, murió la otra parte. Mis lazos con el mundo se habían cortado por completo. Porque si él hubiera vivido, podría haber sido una ayuda poderosa en mis deberes que miraban al Más Allá y un sucesor merecedor de ocupar mi lugar absolutamente después de mí y un amigo muy abnegado y un consuelo. Hubiera sido mi alumno y compañero más inteligente y un protector muy confiable y el dueño de Risale-i Nur.
Sí, en relación a la humanidad, esa pérdida es extremadamente angustiante y dolorosa para personas como yo. Es verdad que externamente intentaba soportarlo, pero una tormenta feroz rugía en mi espíritu. Si de vez en cuando el consuelo que procede de la luz del Corán no me hubiera consolado, no me hubiera sido posible soportarlo. En ese momento solía andar solo por las montañas y los valles de Barla. Sentado en lugares solitarios entre mis pesares, fotos de la vida feliz que había pasado en otras épocas con mis alumnos leales como AbdurRajman pasó por mi imaginación como en el cine; afectado rápidamente debido a la ancianidad y el alejamiento, rompieron mi resistencia. De repente, el significado sagrado de la aleya:
﴾ كُلُّ شَىْءٍ هَالِكٌ اِلَّا وَجْهَهُ لَهُ الْحُكْمُ وَاِلَيْهِ تُرْجَعُونَ ﴿ se reveló para mí. Me hizo declarar: “¡Oh, Bákí, eres Tú Quien eres Bákí (Eterno)! ¡Oh, Bákí, eres Tú Quien eres Bákí” y verdaderamente me consoló.
Entonces, como se describe en el tratado, la Carretera de las Prácticas del Profeta (A.S.M.), a través del significado de esta aleya mientras estaba en ese valle solitario y en ese estado triste, me vi a mí mismo a la cabeza de tres cadáveres grandes:
Uno fue que me vi a mí mismo como una lápida en la tumba de los cincuenta y cinco Saids muertos de mis cincuenta y cinco años que habían sido enterrados en el curso de mi vida.
El segundo cadáver era el cadáver grande de todos los seres humanos que habían muerto desde la época de Adán (A.S.) y habían sido enterrados en la tumba del pasado. Me vi a mí mismo como un ser vivo minúsculo como una hormiga en la cabeza de ese cadáver, deambulando por la faz de este siglo, que era como su lápida.
El tercer cadáver, como los seres humanos cada año con la muerte de un mundo viajero en la faz de la tierra, el mundo mayor también morirá, según el misterio de la mencionada aleya; esto fue encarnado ante mi imaginación.
Entonces, la aleya:
﴿ فَاِنْ تَوَلَّوْا فَقُلْ حَسْبِىَ اللّٰهُ لَٓااِلٰهَاِلَّاهُوَ عَلَيْهِ تَوَكَّلْتُ وَهُوَ رَبُّ الْعَرْشِ الْعَظ۪يمِ ﴾
iluminó con su verdadero consuelo y luz inagotable aquella visión increíble que surgía de mi dolor por la muerte de AbdurRajman; vino a ayudarme con su significado alusivo, afirmando: ya que Yenáb-i Jak existe, Él toma el lugar de todo. Ya que Él es Eterno, Él es por cierto suficiente. Una sola manifestación de Su gracia toma el lugar de todo el mundo. Y una manifestación de Su luz les da
