Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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adora en nombre de los beneficios que les da, en su total humillación, degradación y falta de virilidad, practica la unión a toda costa con sus compañeros, sin importan qué tan abominable, traicionero y dañino esto pueda ser, y con sinceridad está de acuerdo con sus compañeros en lo que sea por un interés en común. Como resultado de esta sinceridad, ciertamente obtienen los beneficios deseados.

Entonces, ¡oh, gente bien guiada que está entregada a la disputa y afligida por el desastre! Es a través de su pérdida de sinceridad y su fracaso en hacer que la complacencia de Allah sea tu único objetivo en esta época de desastre que han hecho que la gente bien guiada pase por esta humillación y derrota. En los asuntos relacionados a la religión y al Más Allá no debería haber ni rivalidad, ni envidia, ni celos; por cierto que no puede haber nada de esto en el camino de la verdad. La razón para la envidia y los celos es que cuando muchas manos quieren alcanzar un mismo objeto, cuando muchos ojos se fijan en una misma posición, cuando muchos estómagos ansían un mismo pedazo de pan, primero, la envidia surge como resultado del conflicto, la disputa y la rivalidad y luego surgen los celos. Debido a que muchas personas desean lo mismo en este mundo, y porque el mundo, estrecho y transitorio como es, no puede satisfacer los deseos ilimitados del ser humano, la gente se convierte en rival entre sí. Sin embargo, en el Más Allá se le dará un paraíso de quinientos años a cada individuo; setenta mil palacios le serán otorgados; y cada una de las personas del Paraíso estará perfectamente satisfecha con esto [^6]. Así, pues, queda claro que no hay motivo de rivalidad en el Más Allá, ni puede haber rivalidad. En ese caso, tampoco debería haber ningún tipo de rivalidad con respecto a aquellas obras de bien que merecen recompensa en el Más Allá; no hay lugar para los celos aquí. El celoso es un hipócrita que busca un resultado mundanal al realizar obras de bien, o bien es un devoto sincero pero ignorante, que no conoce el verdadero propósito de las obras de bien y no comprende que la sinceridad es el espíritu y el fundamento de todas las obras de bien. Al sembrar la rivalidad y la hostilidad entre los fieles de Allah, en realidad está sembrando la duda sobre la magnitud de la compasión de Allah.

[^6]:Una pregunta importante hecha por una persona significativa: Según un Hadiz, un paraíso de quinientos años se le dará a cada uno en el Paraíso. ¿Cómo puede comprender esta verdad la inteligencia mundanal?

Un ejemplo que avala esta verdad: Uno de mis ex-compañeros cultivó la hostilidad con alguien. Una vez, alguien describió la virtud y las obras de bien de su enemigo en su presencia. No estaba celoso ni enojado. Luego alguien dijo: “Ese enemigo tuyo tiene coraje y es fuerte”. Vimos como una fuerte vena de celos y rivalidad de repente apareció en ese hombre. Le dijimos:

“La virtud y vivir sin pecado otorgan una fuerza y una exaltación como una joya de la vida eterna, sin embargo, no estabas celoso por ellas. Ahora, la fuerza mundanal que encontramos en los bueyes, y el coraje de las bestias salvajes, en comparación con la virtud y vivir sin pecado, son como un pedazo de vidrio comparado con un diamante”. El hombre respondió: “Ambos hemos fijado nuestros ojos en este mundo sobre un mismo objeto. Los pasos que llevan

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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