relaciones y brinda beneficios según cada una de esos deberes. Y así sucesivamente, puedes comparar todo con esto. Así, todo atestigua la Necesaria Existencia del Kadír-i Ezelí (Eterno Todopoderoso) en dos sentidos:
El Primero: Al llevar a cabo sus deberes mucho más allá de su propio poder, todo da testimonio de la existencia del Kadír.
El Segundo: Al actuar según las leyes que forman el orden del mundo y de los principios que perpetúan el equilibrio de los seres, todo da testimonio de ese Alím-i Kadír (Omnisapiente y Todopoderoso). Porque una cosa sin vida como la partícula y el animal diminuto como la abeja no pueden conocer el orden y el equilibrio, que son los asuntos sutiles e importantes del Libro Claro. ¿Cómo pueden una partícula sin vida y una abeja diminuta leer los asuntos sutiles y significativos del Libro Claro, que está en manos del Zát-ı Zulyelal (Ser Glorioso), Que abre y cierra y reúne los niveles de los cielos como si fueran páginas de un cuaderno? Si supones como un loco que la partícula tiene un ojo capaz de leer las letras delicadas de ese libro, ¡entonces puedes tratar de refutar el testimonio de la partícula!
Sí, el Fátir-i Jakím (Creador Sabio) resume los principios del Libro Claro de una manera muy bella y en forma abreviada y con un placer particular y a través de una necesidad especial y los incluye en los seres. Si todo actúa así con un placer particular por una necesidad particular, sin saberlo se ajusta a los principios del Libro Claro. Por ejemplo, el mosquito diminuto con su probóscide viene al mundo, sale de su casa y sin detenerse, ataca el rostro del ser humano; lo golpea con su vara larga haciendo que brote el agua de vida y la bebe. Muestra la habilidad de un guerrero experto al evadir los golpes dirigidos hacia él. ¿Quién le enseñó al ser diminuto, inexperto y recién nacido la ciencia de la Guerra y el arte de extraer agua? ¿Y dónde lo aprendió? Yo, es decir, este desafortunado Said, confieso que he estado en el lugar de ese mosquito con su probóscide, sólo pude haber aprendido este arte, esta guerra de ataque y retirada, esta extracción de agua, sólo después de una larga instrucción y mucha experiencia.
Y entonces, compara a los animales como la abeja, que recibe inspiración, la araña y el ruiseñor, que teje su nido como una media, con el mosquito, e incluso puedes comparar las plantas con estos animales de la misma manera. Sí, el Cevvad-i Mutlak (Yelle Yelaluhu) (Absolutamente Generoso) le ha dado a cada ser vivo un memorando escrito con la pluma del placer y la tinta de la necesidad, y con ello ha depositado en el ser el programa de las órdenes creativas y el índice de sus deberes. Mira cómo el Jakím-i Zulyelal (Omnisciente Glorioso) ha escrito en un recibo el monto en relación a los deberes de la abeja, de los principios del Libro Claro, y lo ubicó en el cofre de la cabeza de la abeja. Y la llave del cofre es el placer específico de la abeja diligente. Con él, abre el cofre, lee el programa, comprende la orden y actúa. Proclama el significado de la aleya: ﴾ وَاَوْحٰى رَبُّكَ اِلٰى النَّحْلِ ﴿
Si has escuchado toda esta Octava Nota y la has comprendido por completo, a través de la comprensión correcta y súbita de la fe, comprenderás el significado de: وَسِعَتْ رَحْمَتُهُ كُلَّ شَىْءٍ
