La Respuesta a la primera parte de la pregunta: como se aclaró en el tratado sobre el decreto divino, la creación del mal no es una maldad; es hacer el mal que es una maldad. Porque la creación y traer a la existencia miran hacia todos los resultados. Ya que la existencia de un mal es preliminar a numerosos buenos resultados, por virtud de aquellos resultados, la creación de ese mal se vuelve buena y es como un bien. Por ejemplo, el fuego tiene cien buenos resultados, pero debido a que usan mal sus voluntades, la gente hace que el fuego sea un mal para ellos, no pueden decir que la creación del fuego es una maldad. De la misma manera, la creación de los demonios tiene numerosos resultados sabios como el progreso humano; entonces si una persona es derrotada por Satanás debido al mal uso de su voluntad y por cometer falsedades, no puede decir que la creación de Satanás es mala porque él se provocó un mal a sí mismo al cometer un mal.
Sí, ya que hacer el mal es una relación particular, tiene un resultado malo en particular y eso se vuelve un mal. Pero ya que la creación mira hacia todos los resultados, la creación del mal no es una maldad; es un bien. Los mutazilíes no comprendieron este misterio, entonces dijeron: “La creación del mal es una maldad y la creación de lo malo es malo”. Y para exonerar a Yenáb-i Jak de toda falla, no Le adjudicaron la creación del mal a Él; cayeron en extravío, interpretando erróneamente el pilar de la fe “la fe en el decreto divino, tanto lo bueno como lo malo, son de Allah”.
La Respuesta a la segunda parte de la pregunta “¿Cómo puede alguien que comete pecados graves seguir siendo un creyente?: Primero, su error se puede entender claramente de las Indicaciones anteriores, entonces no hay necesidad de repetirlo. Segundo, el alma maligna del ser humano prefiere un gramo de placer actual e inmediato a una tonelada de placer pospuesto y oculto; similarmente, se encoge por el temor de una bofetada inmediata más que por el tormento de un año en el futuro. Además, si las emociones dominan a la persona, no presta atención a la mente. Los deseos y las falsas ilusiones lo gobiernan y prefiere el placer actuar más mínimo y trivial a la recompensa enorme del futuro y se encoge por una angustia actual menor más que por algún tormento terrible pospuesto. Porque los deseos, las ilusiones y las emociones no ven el futuro, por cierto, lo niegan. Y si el alma maligna los asiste, el corazón, que es el asiento de la fe y, la mente, se quedan en silencio y son derrotados. En cuyo caso, cometer pecados graves no surgen de la falta de fe sino de la derrota del corazón y la mente por las emociones predominantes, deseos e ilusiones.
Además, como se entiende de las Indicaciones mencionadas, ya que el camino de las pasiones y del mal es a través de la destrucción, son extremadamente fáciles. Los demonios entre los genios y los seres humanos rápidamente conducen a la gente hacia ese camino. Es una situación sorprendente porque, según un Hadiz, debido a ser eterna, una luz del tamaño de un ala de una mosca del Mundo de la Eternidad es comparable al placer y las bendiciones que una persona recibe en toda su vida en este mundo, aún así, siguiendo a Satanás, algunos desafortunados prefieren los placeres de este mundo efímero, que son una mera ala de una mosca en comparación con los placeres de ese mundo eterno, que son merecedores de todo este mundo.
