He comprendido de las enseñanzas del Corán y de las instrucciones de Tu Más Noble Profeta (A.S.M.) que tal como los cielos, la atmósfera y la tierra dan testimonio de Tu unidad y necesaria existencia, así también los mares, ríos, arroyos y manantiales dan testimonios claros. Sí, no hay ser en los mares, que son como las calderas extrañas de nuestro mundo que producen vapor – no hay ni siquiera una gota de agua – que a través de su ser bien ordenado, sus beneficios y estado, no reconozca a su Jálık. Y de los seres extraños cuyo espléndido sustento les es dado de simple arena y agua, y los seres vivos de los mares con sus seres bien ordenados, especialmente de los peces que pueblan los mares con un pez que produce un millón de huevos, no hay nada que por su creación y sus tareas, por cómo es mantenido y administrado, alimentado y supervisado, que no indique a su Creador y que no de testimonio de su Rezzák (Proveedor).
Además, de las preciosas y decoradas joyas de los mares, no hay ni una que por su creación atractiva y cualidades beneficiosas no Te reconozca y Te de a conocer. Sí, tal como dan testimonio de Ti únicamente, así también, en la medida en que están mezcladas entre sí, llevan la misma marca en sus naturalezas, están creadas con gran facilidad, y se encuentran en grandes cantidades, todo junto da testimonio de Tu unidad.
Además, a través de los mares, que rodean al globo terráqueo con sus masas de tierra, que se sostienen suspendidas sin derramarse ni dispersarse ni rebasar el suelo mientras la tierra viaja alrededor del sol; y creando los múltiples y decorados seres vivos y joyas tan sólo de la arena y el agua, y todo su sustento y otras necesidades que se les da en general y de modo cabal; y por su administración, y por ninguno de los inevitables cuerpos sin vida de sus compañeros que se encuentran en la superficie de los mares; todo da testimonio, indirectamente de su cantidad, de Tu ser Váyib-ul Vuyud (Necesariamente Existente).
Además, tal como señalan claramente a la soberanía espléndida de Tu dominación y a la magnificencia de Tu poder, que abarca todas las cosas; así también indican la ilimitada amplitud de Tu misericordia y mando, que gobierna todas las cosas desde las enormes, y sin embargo ordenadas, estrellas más allá de los cielos hasta los peces más diminutos del fondo del mar, que son alimentados regularmente. Todo esto también señala Tu conocimiento y sabiduría, que como lo demuestran el orden, los beneficios, las instancias de sabiduría, y el balance y equilibrio de todas las cosas, las abarca y las comprende. Por haber tal reservorio de misericordia para los viajeros en esta casa de huéspedes del mundo y por ser utilizados para los viajes de los seres humanos, y por su barco, y su beneficio muestra que el Único Que otorga tal abundancia de regalos de los mares para sus huéspedes de una noche en un alojamiento al borde del camino, seguramente debe tener eternos mares de misericordia al asiento de Su mando eterno, y aquellos que están aquí son meramente sus muestras pequeñas y transitorias.
Así, la situación verdaderamente maravillosa de los mares alrededor de la tierra y la administración y alimentación sumamente ordenadas de sus seres demuestran por sí mismas que es sólo a través de Tu poder, voluntad y
