transforma al verano en invierno y al invierno en verano en una hora, y actos similares, muestra signos de que transformará este mundo en el Más Allá y allí mostrará sus actos eternos.
¡Oh, Kadír-i Zulyelal (Todopoderoso y Glorioso)!
El aire, las nubes, la lluvia, el trueno y el relámpago en la atmósfera son subyugados y empleados en Tu dominación, bajo Tus órdenes y poder y fuerza. Estos seres, que por su naturaleza son tan diferentes entre sí, santifican a su gobernante y comandante, que los hace someter instantáneamente a sus rápidas órdenes; alaban y exaltan Su misericordia.
¡Oh, Jálık-i Zulyelal (Glorioso Creador) de los Cielos y de la Tierra!
A través de las instrucción del Sagrado Corán y de las enseñanzas del Noble Mensajero de Allah (A.S.M.), creo y sé que tal como los cielos dan testimonio de Tu necesaria existencia y unidad a través de sus estrellas y como la atmósfera da testimonio a través de todo lo que contiene, así también la tierra da testimonio de Tu existencia y unidad a través de sus seres y sus estados.
Ciertamente, no hay cambio en la tierra, como el de los árboles y animales que cambian sus vestimentas cada año, que a través de su orden no indique Tu existencia y unidad. No hay animal que a través de su sustento que le es provisto con compasión en relación a sus necesidades y debilidades, y que le es dado a todos los miembros y facultades necesarios para seguir viviendo, que no dé testimonio de Tu existencia y unidad. No hay planta ni animal creado ante nuestros ojos en la primavera que a través de su maravilloso arte, sus adornos sutiles, su distinción entre los demás seres, y a través de su orden y equilibrio, no Te de a conocer. Las maravillas de Tu poder que llenan la tierra y son conocidas como plantas y animales, y su creación de las semillas y granos y gotitas de líquidos, perfectamente, sin error, adornado, cada uno con su característica que lo distingue, desde el testimonio más brillante y poderoso que el sol hasta la existencia, la unidad, la sabiduría y el poder infinito de su Sáni-i Jakím (Creador Artífice y Omnisciente).
Además, no hay elemento, como el aire, el agua, la luz, el fuego y la tierra, que a través de la realización de sus tareas de manera consciente y perfecta a pesar de su falta de conciencia, y de ser el medio para que lleguen las diferentes frutas bien ordenadas del tesoro de lo Desconocido a pesar de ser simple, sin orden y de invadir y esparcirse por todos lados, no dé testimonio de Tu existencia y unidad.
¡Oh, Fátir-ı Kadír (Creador Omnipotente)! ¡Oh, Fettah-ı Allám (Omnisciente Generador de Formas)! ¡Oh, Fa'al-i Jallak (Activo Creador)!
Tal como, junto con todos los habitantes, la tierra da testimonio de la necesaria existencia de su Jálık (Creador), así también, ¡Oh, Vájid-i Ejad (Uno y Único)! ¡Oh, Jannan-ı Mennan (Clemente y Bondadoso)! ¡Oh, Vehhab-ı Rezzák (Generosísimo Proveedor)!, a través de la marca sobre su rostro y las marcas sobre los rostros de todos los habitantes y su unidad, y que están uno dentro de otro asistiéndose entre sí, y a través de todos los Nombres y actos de dominación que los ve como iguales, da testimonio con la mayor claridad de Tu unidad y unicidad; ciertamente ofrece testimonio a todos sus seres.
