¿Y es acaso posible que Él escuche la voz más secreta del particular más diminuto de la vida, preste atención a su queja, provea su cura, responda su anhelo, lo alimente con perfecto cuidado y solicitud, haga que otros lo sirvan con atención y haga que Sus seres grandes lo ayuden; entonces no escuche la voz estruendosa de la vida más grande y más valiosa, inmortal y más delicada? ¿Y que no considere su súplica poderosa y su oración por inmortalidad? ¿Qué Él equipara y supervisara a un soldado común con el cuidado más grande y desconsiderara a un ejército magnificente y obediente? ¿Qué Él viera un átomo y no viera el sol? ¿Qué Él oyera el zumbido de un mosquito y no oyera el rugido de un trueno? ¡Allah no lo permita! ¡Que Allah no lo permita cien mil veces!
¿Y podría la razón aceptar de alguna manera que el Zát-ı Kadír-i Jakím (Ser Todopoderoso y Omnisciente) Que es infinitamente misericordioso, amoroso y compasivo, Que ama mucho Su propio arte, se hace amar y ama mucho a quienes Lo aman condenara a la muerte eterna a la vida que Lo ama a Él más que a nada, que es amoroso y es amado y por naturaleza ama a su Creador, condenar a la muerte al espíritu, la esencia y el sustento de la vida; ofendería y haría enojar por toda la eternidad a ese amigo amado Suyo y al herirlo de manera terrible, negaría el misterio de Su misericordia y luz de Su amor y lo haría negarlo? ¡Que Allah no lo permita cien mil veces! La Belleza Absoluta que adorna al universo con su manifestación, la Misericordia Absoluta que alegra a todos los seres, está por cierto exenta de una fealdad infinita semejante, está mucho más elevada que esa tiranía absoluta, esa maldad y crueldad.
Conclusión: Ya que hay vida en este mundo, quienes comprenden el secreto de la vida y no desperdician sus vidas manifestarán la vida eterna en el reino de la eternidad y del Paraíso eterno. ¡En esto creemos!
Los objetos brillantes sobre la faz de la tierra que brillan con el reflejo del sol y las burbujas sobre la superficie del mar que brillan y mueren con destellos de luz y las burbujas que fluyen detrás de ellas nuevamente actuando como espejos de los soles diminutos imaginarios, evidentemente muestran que aquellos destellos son los reflejos y las manifestaciones de un solo sol elevado. Recuerdan la existencia del sol con varias lenguas y lo señalan con sus dedos de luz.
De exactamente la misma manera, a través de la manifestación más grande del Nombre de Mujyí (Dador de Vida) del Jayy-ı Kayyum (Viviente y Auto-Subsistente), los seres vivos sobre la tierra y en el mar brillan a través del poder Divino y, para hacer camino para aquellos que fluyen después de ellos, pronuncian: “¡Oh, Jayy!” y se desvanecen detrás del velo de lo Oculto, así indicando y atestiguando la vida y la existencia necesaria del Zát-ı Jayy-ı Kayyum, Quien tiene vida eterna.
Así también, todas las evidencias dan testimonio del conocimiento Divino, cuyo efecto es evidente en el orden de todos los seres; y todas las pruebas que demuestran el poder que tiene dominación sobre el universo; y todas las evidencias que demuestran la voluntad y la volición que gobierna y dirige el universo; y todos los signos y milagros que demuestran las misiones de los profetas, los canales de la revelación Divina y el discurso Divino; y todas las
