Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 314 de 364
314

unidad. La sombra débil de la gobernación en el ser humano impotente incluso rechaza con vehemencia la interferencia de otros y no permite que otros se mezclen en su deber, para preservar su independencia. Muchos reyes han matado sin misericordia a sus hijos inocentes y hermanos amados por este rechazo de interferencia. Es decir, las características más básicas de una gobernación verdadera y sus necesidades inseparables y sus esencias perpetuas son la independencia, la unidad y el rechazo de la interferencia de otros.

Es por esta característica más básica que la gobernación Divina, que está al nivel de absoluta dominación, con mucha vehemencia rechaza la asociación de cualquier copartícipe y la participación y la interferencia de otros. Y el Corán de Milagrosa Exposición también, insistente, repetida y severamente señala la afirmación de la Unidad Divina y rechaza con amenazas severas la asociación de copartícipes con Allah.

Así, la gobernación Divina en la dominación requiere de la Unidad Divina de manera definitiva y muestra un motivo muy poderoso y una causa necesaria e intensa. Así también el orden infinitamente perfecto y la armonía muy hermosa sobre la faz del universo, evidente desde la totalidad del universo y las estrellas hasta las plantas, animales, minerales y hasta los particulares, los individuos y las partículas, son un testigo veraz, indudablemente y una prueba clara de esa Unicidad y Unidad. Porque si otros hubieran interferido, este equilibrio tan sensible, este orden y esta regularidad del universo se hubieran arruinado y se hubieran evidenciado los signos de desorden. De acuerdo con el misterio de la aleya:

﴿ لَوْ كَانَ ف۪يهِمَٓا آلِهَةٌ اِلَّا اللّٰهُ لَفَسَدَتَا ﴾

éste orden perfecto y maravilloso del universo hubiera sido arrojado a la confusión y se hubiera arruinado. Mientras que, según la aleya:

﴿ فَارْجِعِ الْبَصَرَ هَلْ تَرٰى مِنْ فُطُورٍ ﴾

desde las partículas hasta los planetas, desde el suelo hasta el Trono Divino, no hay signo de falla, defecto o confusión que se vea. Así, el orden del universo y de los seres y el equilibrio de los seres, muestra muy brillantemente la manifestación más grande del Nombre de Ferd y dan testimonio de la Unidad Divina.

Además, ya que a través del misterio de la manifestación de la Unicidad Divina, el ser vivo más diminuto es una muestra en miniatura del universo y un pequeño índice de él, sólo Quien en el puño de Cuyo poder está todo el universo puede reclamarlo. Y ya que, en relación a la creación, una semilla no es inferior a un árbol y un árbol es un pequeño universo y cada ser vivo es como un pequeño universo y un pequeño mundo, este misterio de la Unicidad Divina ha hecho que la asociación de copartícipes con Allah sea imposible.

A través de este misterio, el universo no sólo es un todo indivisible, sino que, con respecto a su naturaleza, como un universal cuya división y partición son imposibles y que no acepta la participación y numerosas manos en su creación. Así, ya que cada parte de él es una parte particular e individual y el todo también es un universal, no hay posibilidad en ningún sentido de la

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.