existencia de tal ser es necesaria, tan esencial y obligado para el universo como la existencia del sol y el único que podía hacer esto y llevar a cabo esas funciones perfectamente, observadamente es el Noble Mensajero de Allah (A.S.M.). En tal caso, todas las instancias de la sabiduría en el universo necesitan de la profecía de Muhammad (A.S.M.) así como el sol necesita la luz y la luz necesita del día.
Sí, así como a través de la mayor manifestación de los nombres Jakem y Jakím, es necesaria la profecía de Muhammad (A.S.M.) en el nivel máximo, así también los numerosos Nombres más Bellos como Allah, Rajman, Rajím, Vedud, Mun`im, Kerím, Yemíl y Rab (Misericordioso, Clemente, Amado, Otorgador, Generoso, Bello, Señor) necesitan a través de la mayor manifestación en el universo, un nivel máximo con absoluta certeza, que es la profecía de Muhammad (A.S.M.).
Por ejemplo, la misericordia que todo lo abarca es la manifestación del nombre del Rajman (Misericordioso), que es evidente a través del ser que fue enviado como una misericordia para todos los mundos. Allah Todopoderoso se da a conocer y se hace adorar por medio del nombre de Vedud (Amado); brinda el fruto del Amado del Sustentador de Todos los mundos y encuentra respuestas en él. Todos los casos de belleza -que son una manifestación del nombre Yemíl (Bello), es decir, la belleza de la esencia, la belleza de las cosas, belleza del arte y la belleza de los seres- son vistos y mostrados en el espejo de Muhammad (A.S.M.). Las manifestaciones del esplendor de la dominación y soberanía Divinas son conocidas, se manifiestan evidentes, entendibles y confirmadas a través del Mensaje de Muhammad (A.S.M.), el heraldo de la Soberanía Divina. Y al igual que estos ejemplos, cada uno de la mayoría de los Nombres más Hermosos es una prueba brillante de la profecía de de Muhammad (A.S.M.).
Para resumir
Dado que el universo existe y no puede ser negado, tampoco pueden negarse verdades como la sabiduría, la gracia, la misericordia, la belleza, el orden, el equilibrio y el adorno que son como colores, embellecimientos, luces, rayos, artes, vidas y bondades del universo. Ya que es imposible negar estos atributos y actos, seguramente el Zát-ı Váyib-ul Vuyud (Ser Necesariamente Existente), Jakím, Kerím, Rajím, Yemíl, Jakem y Adl, también se lo califica con estos atributos y es el Hacedor de esas obras y el Sol y la Fuente de esas luces y por consiguiente, no pueden ser negado. Y seguramente la profecía de Muhammad (A.S.M.) de ninguna manera puede negarse -quien es el guía supremo, el maestro más perfecto, el eminente heraldo, el descubridor del misterio del universo, espejo del Eternamente Adorado, el amado del Más Misericordioso- y el medio de la aparición, la perfección y la ocurrencia esos atributos y actos. Su rol de mensajero es la luz más brillante del universo, como las luces del mundo real y de la realidad del universo.
