pasa de los eruditos a los ignorantes, se consideran verdades literales [^2], así también cuando las verdades elevadas como la Unidad de la Existencia pasan a los negligentes y a la gente común sumergida en las causas, se consideran naturaleza y provocan tres instancias significativas de daño.
[^2]:Tal como los dos ángeles, llamados el Toro y el Pez en relación a ciertas metáforas, la gente común los consideró como un enorme toro y un pez gigante.
La Primera: El camino de la Unidad de la Existencia es simplemente negar el universo en nombre de Yenáb-i Jak. Entonces cuando se adopta por la gente común negligente y entra en sus ideas que están contaminadas por el pensamiento materialista en particular, toma la forma de negar la Divinidad en nombre del universo y la materialidad.
La Segunda: El camino de la Unidad de la Existencia rechaza la soberanía de todo excepto la de Allah con tanta vehemencia que niega todo más allá de Allah y quita la dualidad. Ya que no reconoce la existencia independiente de nada, mucho menos la de las almas malignas, con la idea predominante de la naturaleza en esta época, el orgullo y el egoísmo que inflan el alma maligna y provocan que el Más Allá y el Jálık (Creador) se olvide en cierto grado, inculcar la Unidad de la Existencia en la gente cuyas almas malignas son pequeños faraones y simplemente tienen la capacidad de tomar sus propios seres como sus objetos de adoración, infla tanto al alma maligna que – me refugio en Allah – ya no se puede contener.
La Tercera: Mientras que el Zát-ı Zulyelal (Ser Glorioso) está libre y exento, es puro y exaltado sobre todo cambio, toda alteración, división y de ser abarcado en tiempo o espacio, hace surgir concepciones que no son apropiadas de Su necesaria existencia, santidad y de estar libre de todo defecto y conduce a enseñanzas falsas. Sí, si alguien que habla de la Unidad de la Existencia se eleva en la mente desde el suelo hasta las Pléyades, deja atrás al universo y fija su mirada en el Trono Sublime, considerando extasiado que el universo es inexistente, a través de la fuerza de la fe, puede ver que todo viene directamente del Vájid-i Ejad (Uno y Único). Pero para quien se para detrás del universo, lo observa, ve las causas ante sí, y mira desde el suelo, existe la posibilidad de que se sumerja en las causas y caiga en el pantano de la naturaleza. Quien se eleva en la mente hasta el Trono Divino puede decir como Jalaluddin Rumi: “¡Escucha! Las palabras que oyes pronunciadas por todos, puedes escucharlas pronunciadas por Yenáb-i Jak, como gramófonos naturales”. Pero si le dices a quien no puede elevarse tan alto como Jalaluddin, ni ver a todos los seres desde suelo hasta el Trono Divino en forma de espejos: “¡Escucha! Oirás el discurso Divino de todo”, ¡tal como en significado caerá del Trono hasta el suelo, así también lo afligirán las imaginaciones falsas contrarias a la verdad!
﴿ قُلِ اللّٰهُ ثُمَّ ذَرْهُمْ ف۪ي خَوْضِهِمْ يَلْعَبُونَ ﴾ مَا لِلتُّرَابِ وَلِرَبِّ الْاَرْبَابِ
