fama y el honor que me otorgaron, que eran mucho más grandes de lo que me corresponde, me hicieron olvidar mi decisión temporariamente. Era como si esa noche en el extranjero fuera una negrura luminosa en el ojo de mi vida y el blanco brillante del día de Estambul, un blanco sin luz en ella. No podía ver más allá, aún dormía. Hasta que dos años más tarde, Ghawth-i Geylani abrió mis ojos una vez más con su libro Futûhu'l-Ghayb.
Y entonces, ¡Oh, ancianos y ancianas! Sepan que la debilidad y la impotencia de la ancianidad son el medio para atraer la gracia y la misericordia Divina. La manifestación de misericordia sobre la faz de la tierra demuestra esta verdad de la manera más clara, tal como lo observé en mí mismo en numerosas ocasiones. Porque los más débiles e impotentes de los animales son las crías, en realidad son ellos quienes reciben la más dulce y bella manifestación de misericordia. La impotencia de un pajarito en el nido en la cima de un árbol – la manifestación de misericordia – emplea a su madre como un soldado obediente. Su madre vuela por todas partes y le trae su alimento. Cuando sus alas crecen fuertes el polluelo olvida su impotencia, su madre le dice: “¡Ve y busca tu propia comida ahora!” y ya no lo escucha.
Entonces, tal como este misterio de misericordia está vigente para las crías, así también está vigente para los ancianos, que se parecen a las crías en relación a la debilidad e impotencia. He tenido experiencias que me han dado la convicción absolutamente cierta de que tal como el sustento de los infantes les es enviado de manera maravillosa por la misericordia Divina debido a su impotencia, haciendo fluir de las vertientes de los pechos, así también el sustento de los ancianos creyentes, que adquieren inocencia, es enviado en forma de abundancia. Esta verdad también está demostrada por una parte del Hadiz que dice: وَلَوْلاَ الْبَهَائِمُ الرُّتَّعُ وَالصُّبْيَانُ الرُّضَّعُ Afirma que la fuente de abundancia de un hogar es sus habitantes ancianos y que son los ancianos inocentes con sus espaldas dobladas quienes preservan el hogar de la visita de calamidades. Significa que:
لَوْ لَا الشُّيُوخُ الرُّكَّعُ لَصُبَّ عَلَيْكُمُ الْبَلَاءُ صَبًّا “Si no fuera por los ancianos con sus espaldas dobladas, las calamidades hubieran descendido sobre vosotros en avalanchas”
Ya que la debilidad y la impotencia de la ancianidad son así el medio para atraer la misericordia Divina hasta este punto; y ya que con sus aleyas:
﴿ اِمَّا يَبْلُغَنَّ عِنْدَكَ الْكِبَرَ اَحَدُهُمَٓا اَوْ كِلَاهُمَا فَلَا تَقُلْ لَهُمَٓا اُفٍّ وَلَا تَنْهَرْهُمَا وَقُلْ لَهُمَا قَوْلًا كَر۪يمًا ❀ وَاخْفِضْ لَهُمَا جَنَاحَ الذُّلِّ مِنَ الرَّحْمَةِ وَقُلْ رَبِّ ارْحَمْهُمَا كَمَا رَبَّيَان۪ي صَغ۪يرًا ﴾
el Sabio Corán invita a los niños milagrosamente de cinco maneras a ser compasivos y respetuosos con sus padres ancianos; y ya que la religión del Islam ordena el respeto y la compasión hacia los ancianos; y ya que la naturaleza humana requiere respeto y compasión hacia los ancianos; nosotros, los ancianos, en lugar de un placer físico efímero que viene del apetito de la
