Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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¿Y es más fácil para un escritor juntar tinta, una pluma y un papel, y luego utilizarlos y escribir un libro él mismo? ¿O es más fácil para él crear en el papel, pluma y tinta una máquina de escribir que requiere más arte y problemas que el libro, y que sólo puede ser usado para aquel libro, y entonces decir a la máquina inconsciente: “¡Vamos, escríbelo!”, y que él no participe? ¿No es eso cien veces más difícil que escribirlo por sí mismo?

Si tú dices: Sí, es cien veces más difícil crear una máquina que escribe un libro que escribirlo uno mismo. ¿Pero no es un modo más fácil, porque la máquina es el medio para producir numerosas copias del mismo libro?

La respuesta es:

Por Su poder ilimitado, Nakkásh-ı Ezelí (Ornamentador Eterno) continuamente renueva las manifestaciones infinitas de Sus Nombres para mostrarlos de modo que siempre se diferencien. Y por esta renovación constante, Él crea las identidades y rasgos especiales en las cosas en tal manera que ninguna misiva del Creador o libro dominante puede ser igual a cualquier otro libro. En cualquier caso, cada uno tendrá rasgos diferentes a fin de expresar sentidos diferentes.

Si tienes ojos, mira la cara del ser humano: verás que desde la época de Adán hasta hoy, y por toda la eternidad, junto con la conformidad de sus órganos esenciales, cada cara tiene una característica distintiva en relación a todas las otras caras; este es un hecho definido. Por lo tanto, cada cara puede ser pensada como un libro diferente. Sólo las obras para ser expuestas, los equipos de escritura diferentes, los arreglos y las composiciones son requeridos. A fin de reunir y situar los materiales, e incluir todo lo necesario para la existencia de cada uno, un taller completamente diferente será requerido.

Ahora, sabiendo que es imposible, pensamos en la Naturaleza como una imprenta. Pero aparte de la composición e impresión en relación a la imprenta, es decir, estableciendo las letras en un orden específico, las sustancias que forman los cuerpos de los seres vivos, cuya creación es cien veces más difícil que la creación de la composición y el orden, deben ser creadas en proporciones específicas y con un orden en particular, traídas de los rincones lejanos del cosmos, y colocadas en manos de la imprenta. Pero para hacer todas estas cosas, aún hay necesidad del poder y deseo de Kadír-i Mutlak, Quién crea la imprenta. O sea, la hipótesis de la imprenta es una superstición totalmente sin sentido.

Así, como estas comparaciones del reloj y el libro, el Sáni-i Zulyelal (Creador Glorioso), Kádir-i Kull-i Shey (Todopoderoso), ha creado las causas, y también los efectos. Por Su sabiduría Él une el efecto a la causa. Por Su deseo, Él ha determinado una manifestación de la Ley Mayor, la Ley de la Creación, que consiste en las leyes Divinas acerca del orden de todo movimiento en el universo, y ha determinado la naturaleza de los seres, que es solamente ser un espejo a aquella manifestación en las cosas, y ser el reflejo de ello. Y por Su poder, Él ha creado la cara de esa naturaleza que ha recibido la existencia externa, y ha creado cosas en esa naturaleza, y las ha mezclado unas con otras.

¿Es más fácil aceptar este hecho, que es la conclusión de pruebas innumerables más racionales - de hecho, no obligan a uno a aceptarlo? ¿O es más fácil conseguir que los seres físicos que llamas causas y Naturaleza, que son

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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