alternativa, entonces no eres capaz de abandonar la enemistad. Si reconoces tu defecto y comprender que estás equivocado en sostener esa enemistad, será una forma de arrepentirte y de buscar el perdón para ti mismo, de ese modo te librarás de sus efectos malignos. De hecho, hemos escrito este tema en esta carta para que puedas buscar el perdón, para distinguir el bien del mal y para evitar que la enemistad sea vista como algo correcto.
El que sigue es un caso digno de tener presente. Una vez vi que, a raíz de un partidismo prejuicioso, un religioso sabio y piadoso se extralimitó a tal punto con su condena contra otro religioso cuyas ideas políticas eran contrarias a las suyas, que llegó a decir que era un incrédulo. También le rendía pleitesía a un embustero por pensar como él. Me quedé anonadado por los resultados malignos de involucrarse en la política. Dije: “Me refugio en Allah de Satanás y de la política”, y de ahí en más no me relacioné en nada que tuviera que ver con la política.
Quinto Aspecto
QUINTO ASPECTO
● La obstinación y el partidismo son extremadamente dañinos en la vida social.
Si alguien dice: “Hay un dicho del Profeta (p. y b.) que dice: اِخْتِلَافُ اُمَّتِى رَحْمَةٌ y la diferencia requiere del partidismo.
“La enfermedad del partidismo también libera a la gente común oprimida de la elite opresora, porque si la elite de una ciudad o pueblo se uniera, destruiría a los oprimidos. Si hubiera partidismo, los oprimidos podrían buscar refugio en uno de los partidos y así podrían salvarse.
“También es por la confrontación de opiniones y los puntos de vista contradictorios que la verdad se hace evidente en todo su esplendor”.
Entonces, le digo: Sobre el primer punto, la diferencia que se refiere este dicho es una diferencia positiva. Es decir, cada partido o grupo de personas hará lo posible para promover y difundir su propia fe; no busca derribar ni destruir las de los demás, sino que intenta mejorarlas y reformarlas. La diferencia negativa es rechazada por este dicho profético, ya que señala al partidismo hostil como la fuente de mutua destrucción, y quienes están permanentemente en litigio no pueden actuar positivamente.
Sobre el segundo punto, le digo: Si el partidismo es en nombre de la verdad, puede convertirse en refugio para aquellos que buscan sus derechos. Pero si el partidismo se utiliza con fines prejuiciosos y egoístas, sólo servirá de refugio para los injustos y será un punto de apoyo para ellos. Porque si una persona como Satanás se acerca a alguien involucrado en un partidismo lleno de rencor, lo incentiva con sus ideas y se pone de su lado, lo hará invocar las bendiciones de Allah para sí. Pero si al partido opuesto se une alguien de naturaleza angelical, entonces - ¡Allah no lo permita! - llegará al punto de invocar maldiciones sobre él.
Sobre el tercer punto, le digo: Si la confrontación de puntos de vista ocurren en nombre de la justicia y en pro de la verdad, entonces la diferencia
