La Tercera: Abd al-Rahman ibn Zayd ibn al-Jattab era pequeño y también feo. El Mensajero de Allah (PyB) tocó su cabeza con su mano y rezó. A través de la bendición de su oración, Abdurrahman adquirió la estatura más elevada y la forma más bella.
La Cuarta: A’idh ibn Amr recibió una herida en el rostro durante la Batalla de Hunayn. El Mensajero de Allah (PyB) le limpió la sangre de su rostro con su mano. La parte de su rostro que el Mensajero (PyB) había tocado adquirió un brillo reluciente كَغُرَّةِ الْفَرَسِ que los eruditos de Hadices describieron como parecido a un resplandor blanco sobre un caballo castaño.
La Quinta: Él pasó su mano sobre el rostro de Qataba ibn Malhan y rezó y éste comenzó a brillar como un espejo.
La Sexta: Cuando Zaynab, la hija de la Madre de los Creyentes Umm Salama y la hijastra del Mensajero de Allah era una niña, el Noble Mensajero (PyB) salpicó un poco del agua de su ablución sobre su rostro. Con el toque del agua, su rostro adquirió una belleza extraordinaria.
Hay muchos otros ejemplos similares a éstos, la mayoría de los cuales han sido relatados por los eruditos líderes de Hadices. Incluso si asumimos que cada una de estas instancias es un solo informe y débil, como un todo aún demuestran un milagro absoluto de Muhammad (PyB) que tiene la certeza del ‘tawatur en significado’. Porque si un evento es informado de muchas formas diferentes, que haya ocurrido el evento básico se vuelve definitivo. Incluso si cada forma es en sí misma débil, aún demuestra el evento básico.
Por ejemplo, se escuchó un ruido; algunas personas dijeron que una casa se había derrumbado. Otras dijeron que era otra casa, y así sucesivamente. Cada narración puede ser un solo informe, débil, falso, pero el evento fue que una casa se derrumbó; eso era cierto y fueron unánimes en cuanto a ello. Sin embargo, las seis instancias que enumeramos anteriormente fueron auténticas y algunas de ellas se volvieron famosas. Supón que consideramos cada una de éstas como débil, todas juntas aún demuestran la existencia cierta de un milagro absoluto de Muhammad (PyB), como el derrumbe absoluto de la casa en la comparación.
Así, el Noble Mensajero de Allah (PyB) realizó milagros definitivos y claros de cada categoría. Las instancias de ellos son las formas o ejemplos de aquellos milagros universales y absolutos. Tal como la mano, los dedos, la saliva, el aliento y el discurso, o sea, el rezo, del Mensajero (PyB) fueron el medio de numerosos milagros, así también, sus otras facultades sutiles y emociones y sentidos fueron el medio de muchas maravillas. Los libros de biografía e historia los han descrito y demostraron que en su conducta, en su ser físico y en los sentidos hubo muchas evidencias de su profecía.
Decimoquinta Señal Sutil
DECIMOQUINTA SEÑAL SUTIL
Tal como las rocas, los árboles, la luna y el sol lo reconocieron y afirmaron su profecía al demostrar cada uno un milagro, así también los animales, los
