اَوْ حِجَارَةٍ . Respondí: ‘Sí, puedo’. Él ordenó: اِنْطَلِقْ وَقُلْ لَهُنَّ اِنَّ رَسُولَ اللّٰهِ يَاْمُرُكُنَّ اَنْ تَاْتِينَ لِمَخْرَجِ رَسُولِ اللّٰهِ وَقُلْ لِلْحِجَارَةِ مِثْلَ ذٰلِكَ
‘Háblales y diles que se junten para aliviar al Mensajero de Allah (PyB); también diles a las rocas que se reúnan como una pared’. Fui y les dije lo que ordenó. Juro por Allah que los árboles se reunieron y las rocas formaron una pared. El Mensajero de Allah (PyB), después de aliviarse, nuevamente ordenó: me dijo:
قُلْ لَهُنَّ يَفْتَرِقْنَ . Juro por el Majestuoso, en Cuyas manos está mi alma, que los árboles se separaron y volvieron a sus lugares”.
Estos dos incidentes que fueron informados por Yabir y Usama también fueron informados por Ya’la ibn Murra, Ghaylan ibn Salama al-Thaqafi e Ibn Mas‘ud refiriéndose a la Batalla de Hunayn.
Quinto Ejemplo
Quinto Ejemplo: Narrado por el Imám Ibn Fawrak, conocido como ‘el principal erudito de su época’ y ‘Shafi‘i el segundo’ por su excelencia en la interpretación: “Mientras viajaba en el lomo del caballo, una noche durante la expedición de Ta’if el Noble Mensajero (PyB) se quedó dormido. Mientras estaba en ese estado, un árbol de loto se avecinaba frente a él. Para darle paso y no lastimar a su caballo, el árbol se dividió en dos y el Noble Mensajero (PyB), sobre su caballo, pasó entre las dos partes del árbol”. El árbol ha permanecido con dos troncos, en esa posición honorable, hasta nuestra época”.
Sexto Ejemplo
Sexto Ejemplo: Ya‘la ibn Murra relata en una narración auténtica: “Durante una expedición, un árbol – llamado talha o samura – vino, pasó alrededor del Noble Mensajero de Allah (PyB), como si lo circunvalara, y regresó a su lugar. El Mensajero de Allah (PyB) dijo:
اِنَّهَا اِسْتَاْذَنَتْ اَنْ تُسَلِّمَ عَلَىَّ ‘El árbol le pidió permiso a Allah para saludarme’”.
Séptimo Ejemplo
Séptimo Ejemplo: Los eruditos de los Hadices narran de Ibn Mas‘ud con una narración auténtica: “Cuando los genios de Nusaybin vinieron ante el Noble Mensajero (PyB) en el lugar llamado Batn al-Najl para encontrar guía, un árbol le informó que venían”. También, el Imám Muyahid relata de Ibn Mas‘ud en el Hadiz: “Los genios pidieron una prueba de su profecía, entonces el Noble Profeta (PyB) le ordenó al árbol, y dejó su lugar, vino hacia él, luego regresó a su lugar”. Ese solo milagro fue suficiente para la raza de genios. Entonces, si un ser humano no cree después de haber oído miles de milagros como este, ¿no es acaso más demonio que los descritos por los genios como:
﴾ يَقُولُ سَفِيهُنَا عَلَى اللّٰهِ شَطَطًا ﴿
