pieza de oro del tamaño de un huevo de gallina y ofreció una oración. Se la dio a Salman diciéndole que fuera y se la diera a los judíos. Salman al-Farse fue y les dio cuarenta kilos de oro de esa pieza, mientras que permaneció en su estado original. Este incidente milagroso, que fue narrado por las autoridades más confiables y respetadas, fue el evento más significativo en toda la vida de Salman.
El Tercero: Una Compañera llamada Umm Malik solía regalarle al Noble Mensajero (PyB) manteca de una bolsa de cuero llamada ukka. En una oportunidad, el Mensajero de Allah pronunció una oración sobre ella mientras se la devolvía y le dijo que no la vacíe ni la apriete. Umm Malik tomó la ukka y de allí en más como resultado de la bendición de la oración del Profeta, siempre tuvo manteca cuando sus hijos lo pedían. Esto continuó por mucho tiempo hasta que la apretaron y la bendición desapareció.
Séptimo Ejemplo
El Séptimo Ejemplo: También hay muchos ejemplos de agua que se volvía dulce y emitía un aroma agradable como resultado de la oración del Profeta (PyB) y al tocarla; mencionaremos varios a modo de ejemplo:
El Primero: Los eruditos de Hadices, y principalmente el Imám Bayhaqi, informan que el pozo conocido como Bi’r al-Quba a veces se secaba. Cuando el Mensajero de Allah (PyB) arrojó el agua con la que se había hecho las abluciones adentro del pozo y ofreció una oración, su agua se volvió abundante y nunca más se secó.
El Segundo: Los eruditos de Hadices, incluido Abu Na’im en su Dala'il al-Nubuwwa (Las Evidencias de la Profecía), informan que cuando el Mensajero de Allah (PyB) salivó adentro del pozo de la casa de Anas y rezó, se volvió el agua más dulce de Medina.
El Tercero: Ibn Maja informa que le trajeron un balde de agua de la vertiente de Zamzam al Mensajero (PyB). Tomó un poco de ella en su boca y luego la vació en el balde. Luego el balde emitió un aroma dulce como el almizcle.
El Cuarto: El Imám Ahmad ibn Hanbal informa que se sacó un balde de agua de un pozo. Después que el Mensajero de Allah (PyB) hubo puesto un poco de su saliva en el balde y lo vertió en el pozo, comenzó a emitir un aroma dulce como el almizcle.
El Quinto: Hammad ibn Salama, que fue un hombre de Allah y en quien confiaba y a quien aceptaba el Imám Muslim y los eruditos del Magrib, informa que el Noble Mensajero (PyB) llenó una bolsa de cuero con agua, y respiró dentro de ella mientras rezaba. Entonces la ató y se la dio a algunos de los Compañeros diciendo: “¡No la abran excepto para realizar las abluciones!” Cuando abrieron la bolsa para hacer las abluciones, vieron leche pura con crema en su apertura.
Así, estas cinco instancias han sido narradas por autoridades reconocidas e importantes. Juntas con las que no se mencionan aquí, demuestran que ocurría este tipo de milagros tan definitivamente como aquellos sobre los diferentes informes de los que hay ‘tawatur en significado’.
