Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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benditas manos y vi que abundante agua fluía de sus dedos benditos y llenaba el bebedero. Luego convoqué a quienes necesitaban agua e hicieron la ablución y bebieron de allí, le dije al Noble Mensajero (PyB) que no había nadie más. Él levantó sus manos, dejando el bebedero lleno hasta el borde”.

Así, este claro milagro de Muhammad (PyB) tiene la certeza del ‘tawatur en significado’, porque debido a que Yabir era muy prominente en el asunto, tenía derecho a relatarlo y proclamarlo en nombre de todos los demás y también porque él era quien hacía el servicio en ese tiempo. Ibn Mas‘ud relata exactamente lo mismo en su narración: “Vi el agua fluir de los dedos del Mensajero (PyB) como una vertiente”. Si un grupo veraz y reconocido de Compañeros compuesto por Anas, Yabir e Ibn Masud dijeron: “Lo hemos visto”, ¿es posible que no lo hubieran visto? Ahora combina estos tres ejemplos y ve qué milagro tan poderoso y manifiesto fue, y cómo si las tres cadenas de transmisión se combinan, se comprueba que el agua que fluía de sus dedos es ‘tawatur verdadero’. Por cierto, incluso que Moisés (p.) haya hecho fluir agua de doce lugares diferentes en una roca no puede equipararse al agua que fluyó de los diez dedos de Muhammad (PyB), porque el agua puede surgir a chorros de una roca – se pueden encontrar ejemplos entre los eventos comunes – pero no hay un equivalente ni un paralelo a hacer fluir agua abundantemente, como la Vertiente de Kawzar, de la carne y hueso.

Cuarto Ejemplo

Cuarto Ejemplo: Principalmente el Imám Malik en su estimado libro Muwatta’ relata del renombrado Compañero Mu’adh ibn Yabal: “Durante la expedición de Tabuk, nos encontramos una vertiente que estaba fluyendo tan escasamente como un hilo fino. El Noble Mensajero (PyB) ordenó: “¡Junten un poco de agua!” Juntaron un poco en las palmas de sus manos. El Mensajero de Allah (PyB) lavó sus manos y su cara allí, y la regresamos a la vertiente. De pronto la salida de la vertiente se abrió y el agua comenzó a salir a borbotones; fue suficiente para todo el ejército”.

Otro narrador, incluso, el Imám Ibn Ishaq, afirmó: “El agua salía a borbotones de la vertiente bajo la tierra haciendo un ruido como un trueno.” El Noble Mensajero de Allah (PyB) le dijo a Mu’adh: يُوشِكُ يَا مُعَاذُ اِنْ طَالَتْ بِكَ حَيَاةٌ اَنْ تَرَى مَا ها هُنَا قَدْ مُلِئَ جِنَانًا ‘Si vivieras lo suficiente, verías que esta agua milagrosa transformará a este lugar en jardines’. Y esto así sucedió”.

Quinto Ejemplo

Quinto Ejemplo: Principalmente Bujari narra de al-Bara’ y Muslim de Salama ibn Akwa’ y otros libros auténticos de Hadices, unánimemente relatan: “Durante la expedición de Judaybiya nos encontramos con un pozo. Éramos cuatrocientos mientras que el agua del pozo era apenas suficiente para cincuenta. Sacamos el agua y no dejamos nada. El Mensajero de Allah (PyB) vino y se sentó frente al pozo. Pidió un balde de agua y le llevamos uno. Él puso algo de su saliva sagrada adentro del balde y rezó, luego vertió esta agua en el pozo. De pronto el pozo se llenó y el agua hacía espuma llenándose hasta

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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