haciendo un total de doce horas; y la Cuarta Parte, que es la parte más importante y muestra un sello claro de la Profecía en la frase ‘el Noble Mensajero de Allah (PyB)’ se escribió de memoria en tres o cuatro horas bajo la lluvia en las montañas; y que un tratado importante y profundo como la Palabra Treinta se escribiera en seis horas en un huerto; y como la Palabra Veintiocho que se escribió finalmente en dos horas en el jardín de Süleyman, la mayoría de ellos se escribieron en condiciones similares; mis amigos cercanos también saben que por muchos años, cuando sufro dificultades y mi mente está contraída, no puedo ni siquiera explicar los hechos más simples, por cierto, ni siquiera los se. En especial cuando se agrega la enfermedad a la angustia, me impide enseñar y escribir mucho más aún. Aún a pesar de esto, las partes más importantes de Risale-i Nur y sus tratados se escribieron cuando estuve sufriendo más dificultades, enfermedad y en forma muy acelerada. Si esto no es un favor Divino directo y un otorgamiento de Allah y un keramet del Corán, ¿qué es?
Además, cualquier libro que sea, si debate las verdades Divinas y las realidades de la fe, por cierto algunos de sus asuntos serían dañinos para algunas personas y por esta razón, todos sus asuntos no se enseñarían a todos. Sin embargo, a pesar de que le he preguntado a muchas personas, hasta ahora, estos tratados no le han provocado daño a nadie; no han provocado ningún efecto adverso, ninguna reacción desfavorable, ni han perturbado ninguna mente. Que esto es un signo directo de lo Oculto y un favor Divino es absolutamente cierto en nuestra opinión.
Sexto Signo
Sexto Signo: Ahora se ha vuelto absolutamente claro desde mi punto de vista que la mayor parte de mi vida ha sido dirigida de manera muy extraño y de tal modo, fuera de mi propia voluntad, poder, comprensión y previsión, que pudiera producir estos tratados para servir al Sabio Corán. Es como si toda mi vida, como erudito se hubiera pasado como preparación y preliminares, cuyo resultado fue la exposición del milagro del Corán a través de Risale-i Nur. Ni siquiera tengo dudas de que estos siete años de exilio y la situación impuesta sobre mí por la cual me han aislado sin ninguna razón y en contra de mi deseo, viviendo una vida solitaria en un pueblo de modo opuesto a mi temperamento y mi sentimiento de disgusto y abandono de muchos de los lazos y las reglas de la vida social a la que estaba acostumbrado, fue para hacerme llevar a cabo esta tarea de servir al Corán directamente y de modo puramente sincero. Opino que el maltrato que recibí frecuentemente por una mano de favor bajo el velo de la opresión injusta, con compasión, para enfocar y restringir mi pensamiento sobre los misterios del Corán y no permitir que mi mente se distraiga. A pesar de haber tenido un gran deseo de estudiar, una prohibición y evitar estudiar todos los otros libros se le ha dado a mi espíritu. Comprendí que lo que me había hecho renunciar a estudiar, que hubiera sido un consuelo y algo familiar durante mi exilio, fue para que las aleyas del Corán sean mis maestras absolutas directamente.
Además, la gran mayoría de las obras que se han escrito, los tratados, se han otorgado instantáneamente y de repente como consecuencia de alguna
